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Isaías 11:4 - Biblia Torres Amat 1825

4 Y el cíngulo de sus lomos será la justicia; y la fe el cinturón con que se ceñirá su cuerpo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Hará justicia a los pobres y tomará decisiones imparciales con los que son explotados. La tierra temblará con la fuerza de su palabra, y bastará un soplo de su boca para destruir a los malvados.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 sino que hará justicia a los débiles y defenderá el derecho de los pobres del país. Su palabra derribará al opresor, el soplo de sus labios matará al malvado.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Sino que juzgará con justicia a los pobres, Y arbitrará con equidad por los mansos° de la tierra; Herirá al opresor° con la vara de su boca, Y con el espíritu de sus labios matará° al impío.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Juzgará con justicia a los míseros, sentenciará con rectitud a los pobres de la tierra. Herirá al violento con la vara de su boca, matará al impío con el aliento de sus labios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.

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Isaías 11:4
50 Referencias Cruzadas  

Reinó, pues, David sobre todo Israel, y daba audiencia, y administraba justicia a todo su pueblo.


Estará siempre en tinieblas; sus descendientes serán consumidos por el fuego; y perecerá con el aliento solo de la boca del Todopoderoso.


y han perecido a un soplo de Dios; y han quedado consumidos al aliento de la indignación divina.


De Sión hará salir el Señor el cetro de tu poder; domina tú en medio de tus enemigos.


Se levantó una gran humareda en fuerza de su ira, un fuego devorador salía de su rostro; por él fueron encendidas brasas.


Los regirás con cetro de hierro; y si te resisten, los desmenuzarás como un vaso de barro.


El hombre que esto medite, te alabará; y en consecuencia de sus meditaciones, celebrará fiestas en honor tuyo.


Y entonces venid y argüidme, dice el Señor: Aunque vuestros pecados os hayan teñido como la grana, quedarán vuestras almas blancas como la nieve; y aunque fuesen teñidas de encarnado como el rojo, se volverán del color de la lana más blanca.


El hombre será más apreciado que el oro, y más que el oro acendrado.


Aúllen las puertas, esfuercen sus gritos las ciudades, todo el país de los filisteos está por tierra, porque hacia el septentrión viene la humareda, y no habrá quien pueda escapar de sus escuadrones.


Hemos oído hablar de la soberbia de Moab, él es orgulloso en extremo; su soberbia, su arrogancia y su impetuosidad exceden mucho a sus fuerzas.


¡Oh vosotros de la casa de Jacob !, venid, y caminemos en la luz del Señor.


La senda del justo es recta, derecha es la vereda por donde el justo camina a la felicidad.


Porque el soberbio fue abatido, fue consumido el escarnecedor, y destruidos todos aquellos falsos doctores que madrugaban para hacer mal;


Y ¿por qué motivo despedazáis mi pueblo, y deshacéis a golpes los rostros de los pobres, dice el Señor Dios de los ejércitos?


Vosotros entonaréis un cántico como en la noche de la santa solemnidad de la Pascua ; y la alegría de vuestro corazón será como la del que se sube, al son de la flauta, a presentarse sobre el monte del Señor, al templo del Dios fuerte de Israel.


y el herir de esta vara será constante y duradero; y hará el Señor que la vara descargue sobre él, al son de panderos y de cítaras. Lo vencerá el Señor en un señalado combate.


¡Ay de aquellos que van a buscar socorro en Egipto, poniendo la esperanza en sus caballos, y confiando en sus muchos carros de guerra, y en su caballería, por ser muy fuerte; y no han puesto su confianza en el Santo de Israel ni han recurrido al Señor!


Y este varón será como un lugar de refugio para guardarse del viento y guarecerse de las tempestades; como arroyos de frescas aguas en tiempo de sequía, y como la sombra de una alta peña en medio de un ardiente páramo.


Pero el príncipe que yo os vaticino, pensará cosas dignas de un príncipe, y velará sobre los caudillos de su pueblo.


Se aflojaron, ¡oh nave orgullosa! tus cables, y ya no servirán; quedará tan mal parado tu mástil, que no podrás desplegar una bandera. Entonces se repartirán los despojos, y el gran botín que habías hecho; hasta los cojos se llevarán parte de él.


Se secó el heno y cayó la flor; mas la palabra del Señor nuestro dura eternamente.


E hizo mi boca o mis palabras como una aguda espada; bajo la sombra de su mano me cobijó; e hizo de mí como una saeta bien afilada, y me ha tenido guardado dentro de su aljaba.


A este fin ha reposado sobre mí el espíritu del Señor; porque el Señor me ha ungido, y me ha enviado para hablar a los mansos y humildes, para curar a los de corazón contrito, y predicar la redención a los esclavos, y la libertad a los que están encarcelados;


Lanzó el Señor una palabra contra Jacob , y cayó sobre Israel.


En aquellos días y en aquel tiempo yo haré brotar de la estirpe de David un germen de justicia, el Mesías, el cual gobernará con rectitud, y establecerá la justicia en la tierra.


Se engrosaron y engordaron; y han violado pésimamente mis preceptos: No han administrado justicia a la viuda, ni han defendido la causa del huérfano, y no hicieron justicia al pobre.


Por esto por medio de mis profetas os acepillé, o castigué, con las palabras amenazadoras salidas de mi boca, con las cuales les he acarreado la muerte. Así tu condenación aparecerá clara como la luz.


Buscad al Señor, todos vosotros, humildes de la tierra, vosotros que habéis guardado sus preceptos: Id en busca de la justicia o santidad, buscad la mansedumbre, por si podéis poneros a cubierto en el día de la ira del Señor.


Y él reunirá el corazón de los padres con el de los hijos, y el de los hijos con el de sus padres; a fin de que yo viniendo no hiera la tierra con anatema.


Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia el mensaje de salvación a los pobres;


Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados.


Mas Saulo, que todavía no respiraba sino amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al príncipe de los sacerdotes,


Mas yo, Pablo, aquel mismo Pablo que, como dicen mis enemigos, parezco tan pequeño o humilde estando entre vosotros, pero que ausente soy para con vosotros osado, o imperioso, os suplico encarecidamente por la mansedumbre y modestia de Cristo ,


mansedumbre, fe, o fidelidad, modestia, continencia, castidad. Para los que viven de esta suerte no hay ley que sea contra ellos.


a aquel inicuo que vendrá con el poder de Satanás, con toda suerte de milagros, de señales y de prodigios falsos,


Porque también nosotros éramos en algún tiempo insensatos, incrédulos, extraviados, esclavos de infinitas pasiones y deleites, llenos de malignidad y de envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos los unos a los otros.


Mas si tenéis un celo amargo y el espíritu de discordia en vuestros corazones, no hay para qué gloriaros y levantar mentiras contra la verdad;


Y así que le vi, caí a sus pies como muerto. Mas él puso su diestra sobre mí, diciendo: No temas. Yo soy el primero y el último, o principio y fin de todo;


En esto vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco; y el que estaba montado sobre él se llamaba Fiel y Veraz, el cual juzga con justicia, y combate.


Y de la boca de él salía una espada de dos filos, para herir con ella a las gentes. Y él las ha de gobernar con cetro de hierro; y él mismo pisa el lagar del vino del furor de la ira del Dios omnipotente.


El que tiene oído, escuche lo que dice el Espíritu a las iglesias: Al que venciere le daré yo a comer un maná recóndito, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita esculpido un nombre nuevo, que nadie lo sabe, sino aquel que le recibe.


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