Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Éxodo 3:1 - Biblia Torres Amat 1825

1 Empleándose Moisés en apacentar las ovejas de su suegro Jetro, sacerdote de Madián; y guiando una vez la grey al desierto, vino hasta el monte de Dios, Horeb,

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Cierto día Moisés se encontraba apacentando el rebaño de su suegro, Jetro, quien era sacerdote de Madián. Llevó el rebaño al corazón del desierto y llegó al Sinaí, el monte de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Moisés cuidaba las ovejas de Jetró, su suegro, sacerdote de Madián. Una vez llevó las ovejas muy lejos en el desierto y llegó al cerro de Horeb, esto es, el Cerro de Dios.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

1 Apacentaba Moisés el rebaño de su suegro Jetro, sacerdote de Madián, y condujo el rebaño al extremo del desierto y llegó a Horeb,° monte de ’Elohim.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Apacentaba Moisés el rebaño de Yetró, su suegro, sacerdote de Madián. Trashumando con el rebaño por el desierto, llegó hasta la montaña de Dios, Horeb.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Y apacentando Moisés el rebaño de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó el rebaño detrás del desierto, y vino a Horeb, al monte de Dios.

Ver Capítulo Copiar




Éxodo 3:1
33 Referencias Cruzadas  

Partido que hubo de allí Elías, halló a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas de bueyes, y él era uno de los que araban con una de las doce yuntas; y Elías, así que llegó a él, le echó su manto encima.


Levantándose Elías, comió y bebió: y confortado con aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar a Horeb, monte de Dios.


Hicieron un becerro en Horeb, y adoraron aquella estatua fundida.


hasta la peña de Horeb, que yo estaré allí delante de ti; y herirás la peña, y brotará de ella agua para que beba el pueblo. Lo hizo así Moisés en presencia de los ancianos de Israel.


Ofreció, pues, Jetro, suegro de Moisés, holocausto y hostias a Dios; y fueron Aarón y todos los ancianos de Israel a comer con él en la presencia de Dios.


y estén preparados para el día tercero; porque en el día tercero descenderá el Señor a vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí .


Porque habiendo partido de Rafidim, y llegando hasta el desierto de Sinaí , acamparon en este lugar; y allí fijó Israel sus tiendas enfrente del monte.


De aquí subió Moisés hacia Dios, el cual le llamó desde la cima del monte, y dijo: Esto dirás a la casa de Jacob y esto anunciarás a los hijos de Israel.


A la sazón tenía el sacerdote de Madián siete hijas, las cuales vinieron a sacar agua; y llenadas las canales, querían dar de beber a los rebaños de su padre.


Así que volvieron a Ragüel, su padre les preguntó: ¿Por qué habéis venido hoy más presto de lo acostumbrado?


Como resultado de eso, Moisés juró que se quedaría con él. Y recibió por mujer a su hija Séfora,


Partieron, pues, Moisés y Josué, su ministro; y Moisés, al subir al monte de Dios,


Le dijo Dios: Yo estaré contigo; y la señal que tendrás de haberte yo enviado, será esta: Cuando hayas sacado a mi pueblo de Egipto, ofrecerás un sacrificio a Dios sobre este monte.


No te acerques acá, prosiguió el Señor: quítate el calzado de los pies, porque la tierra que pisas es santa.


Se despojaron, pues, los hijos de Israel de sus galas, al pie del monte Horeb.


Partió, pues, Moisés, y volvió a su suegro Jetro, y le dijo: Quisiera ir a visitar otra vez a mis hermanos en Egipto, para ver si viven todavía. A lo cual respondió Jetro: Ve enhorabuena.


Entretanto dijo el Señor a Aarón: Ve al desierto a encontrar a Moisés; y fue a su encuentro hasta Horeb, el monte de Dios, y le besó.


Palabras de Amós, que fue un pastor de Tecue, y contienen la revelación que tuvo en orden a Israel, en tiempo de Ozías, rey de Judá, y en tiempo de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto.


Acordaos de la ley de Moisés, mi siervo, que le di en Horeb para todo Israel, la cual contiene mis preceptos y mandamientos.


Dijo entonces Moisés a Hobab, hijo de Raguel madianita, su pariente: Nosotros partimos para el país cuyo dominio nos ha de dar el Señor; ven con nosotros para que te hagamos bien, estableciéndote ventajosamente; pues el Señor ha prometido bienes a Israel.


Partieron, pues, del monte del Señor, caminando tres días, y el arca de la alianza del Señor los precedía, señalándoles aquellos tres días el lugar del campamento.


Estaban velando en aquellos contornos unos pastores, y haciendo centinela de noche sobre su grey,


Cuarenta años después se le apareció un ángel del Señor en el desierto del monte Sinaí , entre las llamas de una zarza que ardía sin consumirse.


a once jornadas de Horeb, por el camino del monte Seir hasta Cadesbarne.


Dios nuestro Señor nos habló en Horeb, diciendo: Bastante tiempo habéis permanecido junto a este monte;


comenzando de aquel día que te presentaste delante del Señor Dios tuyo en Horeb, cuando el Señor me habló diciendo: Junta el pueblo delante de mí, para que oigan mis palabras, y aprendan a temerme todo el tiempo que vivan en la tierra, y así lo enseñen a sus hijos.


En esto tuvo Sísara aviso de que Barac, hijo de Abinoem, había subido al monte Tabor;


Y añadió Samuel a Isaí: ¿No tienes ya más hijos? A lo que contestó: Aún tengo otro pequeño, que está apacentando ovejas. Dijo Samuel a Isaí: Envía por él, y tráelo aquí, que no nos pondremos a la mesa, hasta que él venga.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos