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Efesios 4:28 - Biblia Torres Amat 1825

28 El que hurtaba o defraudaba al prójimo, no hurte ya; antes bien trabaje, ocupándose con sus manos en algún ejercicio honesto, para tener con qué subsistir y dar al necesitado.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

28 Si eres ladrón, deja de robar. En cambio, usa tus manos en un buen trabajo digno y luego comparte generosamente con los que tienen necesidad.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

28 El que robaba, que ya no robe, sino que se fatigue trabajando con sus manos en algo útil y así tendrá algo que compartir con los necesitados.

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La Biblia Textual 3a Edicion

28 El que hurtaba no hurte más, sino trabaje, haciendo con las propias manos lo bueno, para que tenga qué compartir con el que tiene necesidad.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

28 El que roba, que no robe más, sino al contrario, que trabaje haciendo el bien con sus propias manos, para que tenga algo que compartir con el necesitado.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

28 El que hurtaba, no hurte más; antes trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padeciere necesidad.

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Efesios 4:28
33 Referencias Cruzadas  

Si he errado, enséñame el error; si me pruebas que he hablado la iniquidad, no diré nada más.


No codiciarás la casa de tu prójimo; ni desearás su mujer, ni esclavo, ni esclava, ni buey, ni asno, ni cosa alguna de las que le pertenecen.


El que hubiere robado un hombre y le vendiere, convencido del delito, muera irremisiblemente.


Los bienes que se adquieren muy aprisa, luego se menoscaban; así como van en aumento los que se juntan poco a poco a fuerza de trabajo.


De toda ocupación se saca provecho; pero del mucho hablar, sólo miseria.


Todo el día se le va en apetitos y antojos; el justo sin embargo da a los otros, y no está nunca sin obrar.


Quien encubre sus pecados no podrá ser dirigido; mas el que los confesare y se arrepintiere de ellos, alcanzará misericordia.


no sea que viéndome sobrado, me vea tentado a renegar de ti; y diga lleno de arrogancia: ¿Quién es el Señor? O bien que, acosado de la necesidad, me ponga a robar, y a perjurar el Nombre de mi Dios.


Abre su mano para socorrer al mendigo y extiende sus brazos para amparar al necesitado.


Vosotros hurtáis, matáis, cometéis adulterios; vosotros juráis en falso, hacéis libaciones a Baal, y os vais en pos de dioses ajenos que no conocíais.


La maldición o blasfemia, y la mentira, y el homicidio, y el robo, y el adulterio lo han inundado todo; y una maldad alcanza a otra,


A lo que repuso él: Esta es la maldición que se derrama sobre toda la superficie de la tierra; porque todos los ladrones, según lo que allí en el volumen está escrito, serán condenados; y condenados serán igualmente por él todos los perjuros.


Mas Zaqueo, puesto en presencia del Señor, le dijo: Señor, desde ahora doy yo la mitad de mis bienes a los pobres; y si he defraudado en algo a alguno, le voy a restituir cuatro tantos más.


Haced dignos frutos de penitencia, y no andéis diciendo: Tenemos a Abrahán por padre. Porque yo os digo que de estas piedras puede hacer Dios nacer hijos de Abrahán.


Esto dijo, no porque él pasase algún cuidado por los pobres, sino porque era ladrón y teniendo la bolsa, llevaba o defraudaba el dinero que se echaba en ella.


Porque, como Judas tenía la bolsa, pensaban algunos que Jesús le hubiese dicho: Compra lo que necesitemos para la fiesta; o que diese algo a los pobres.


caritativos para aliviar las necesidades de los santos, o fieles; prontos a ejercer la hospitalidad.


y nos afanamos trabajando con nuestras propias manos, nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la sufrimos con paciencia;


Porque cuando un hombre tiene gran voluntad de dar, Dios la acepta, no exigiendo de él sino lo que puede, y no lo que no puede.


Y es, que han sido colmados de gozo a proporción de las muchas tribulaciones con que han sido probados; y que su extrema pobreza ha derramado con abundancia las riquezas de su buen corazón;


Así que, mientras tenemos tiempo, hagamos bien a todos, y sobre todo a aquellos que son, mediante la fe, de la misma familia del Señor que nosotros.


a atesorar un buen fondo para lo venidero, a fin de alcanzar la vida verdadera.


Todos los que están conmigo te saludan; saluda tú a los que nos aman conforme a la fe. La gracia de Dios sea con todos vosotros. Amén.


Pero cuestiones necias, genealogías, contiendas, y debates sobre la ley, evítalas, porque son inútiles y vanas.


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