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2 Samuel 18:33 - Biblia Torres Amat 1825

33 Entonces el rey, lleno de tristeza, subió a la torre o cuarto que estaba sobre la puerta, y se echó a llorar, diciendo mientras subía: ¡Hijo mío Absalón! ¡Absalón, hijo mío! ¡Quién me diera, Absalón hijo mío, que yo muriera por ti! ¡Oh hijo mío Absalón!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

33 Entonces el rey se turbó, y subió a la sala de la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!

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Biblia Nueva Traducción Viviente

33 Entonces el rey se sintió abrumado por la emoción. Subió a la habitación que estaba sobre la entrada y se echó a llorar. Y mientras subía, clamaba: «¡Oh, mi hijo Absalón! ¡Hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Si tan solo yo hubiera muerto en tu lugar! ¡Oh Absalón, mi hijo, mi hijo!».

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La Biblia Textual 3a Edicion

33 Y el rey se conmovió profundamente, y subió al aposento superior que había sobre la puerta, y lloró; y en tanto que se iba, decía así: ¡Hijo mío, Absalón! ¡Hijo mío, hijo mío, Absalón! ¡Quién me diera haber muerto yo en tu lugar, oh Absalón, hijo mío, hijo mío!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

33 Entonces el rey se estremeció, y subió a la sala de la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!

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2 Samuel 18:33
11 Referencias Cruzadas  

Dura cosa pareció a Abrahán esta demanda tratándose de un hijo suyo.


Advirtiendo, pues, Joab, hijo de Sarvia, que el corazón del rey se inclinaba ya a Absalón,


Y avisaron a Joab que el rey estaba llorando y que hacía duelo por su hijo;


El rey cubrió su cabeza, y exclamaba en alta voz: ¡Hijo mío Absalón! ¡Absalón, hijo mío! ¡Hijo mío!


Como un padre se compadece de sus hijos, así se ha compadecido el Señor de los que le temen.


o si no lo haces, bórrame del libro tuyo en que me tienes escrito.


El hijo sabio es la alegría del padre; así como el necio es la aflicción de su madre.


El hijo insensato es la indignación del padre, y la amargura de la madre que lo engendró.


hasta desear yo mismo ser apartado de Cristo por la salud de mis hermanos, que son mis deudos según la carne,


Hizo después de nuevo oración; y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.


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