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2 Reyes 6:2 - Biblia Torres Amat 1825

2 Vamos hasta el Jordán, y tome cada cual de nosotros maderas del bosque para edificarnos allí un lugar en que habitar. Respondió Eliseo: Id en hora buena.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Bajemos al río Jordán, donde hay bastantes troncos. Allí podemos construir un lugar para reunirnos. —Me parece bien —les dijo Eliseo—, vayan.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Bajemos al Jordán, y allí, cada uno tomará un tronco y construiremos una cabaña para alojarnos'. Les dijo: '¡Vayan!'

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Te rogamos que nos permitas ir al Jordán, para que cada uno tome de allí una viga, y nos hagamos un lugar para habitar allí. Y él respondió: Id.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Déjanos ir hasta el Jordán, para que cada uno de nosotros tomemos de allí un tronco y nos hagamos allí un lugar donde habitar'. Respondióles él: 'Id, pues'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagámonos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad.

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2 Reyes 6:2
9 Referencias Cruzadas  

Dijeron los hijos o discípulos de los profetas a Eliseo: Bien ves que el lugar donde habitamos en tu compañía es para nosotros angosto.


Ven, pues, le dijo uno de ellos, tú también con tus siervos. Y contestó él: Iré.


Les dijo Simón Pedro: Voy a pescar. Le respondieron ellos: Vamos también nosotros contigo. Fueron, pues, y entraron en la barca, y aquella noche no cogieron nada.


Y como era del mismo oficio, se hospedó en su casa, y trabajaba en su compañía (el oficio de ellos era hacer tiendas de campaña).


¿O sólo yo y Bernabé no podemos hacer esto?


Porque bien os acordaréis, hermanos míos, de nuestros trabajos y fatigas por amor vuestro; cómo trabajando de día y de noche, a trueque de no gravar a nadie, ganándonos nuestro sustento, predicamos ahí la buena nueva de Dios.


No porque no tuviésemos potestad para hacerlo, sino a fin de daros en nuestra persona un dechado para imitar.


Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda que tampoco podremos llevarnos nada.


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