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Job 31:35 - La Biblia Textual 3a Edicion

35 ¡Quién me diera que me escuchara! ¡He aquí mi firma!° ¡Que ’El-Shadday me responda! ¡Oh! si tuviera el libelo que ha escrito mi acusador,

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

35 ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi confianza es que el Omnipotente testificará por mí, Aunque mi adversario me forme proceso.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

35 »¡Si tan solo alguien me escuchara! Miren, voy a respaldar mi defensa con mi firma. Que el Todopoderoso me responda; que escriba los cargos que tiene contra mí.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

35 ¡Quién me diera que se me escuchara! Ahí va mi firma: ¡que me responda el Omnipotente!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

35 ¡Oh, si hubiera alguien que me escuchase! Termino. Que Sadday me responda. Y el libelo escrito por mi adversario,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

35 ¡Quién me diera alguien que me oyese! He aquí mi deseo es que el Todopoderoso me respondiese, y que mi adversario hubiese escrito un libro.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

35 »Juro que digo la verdad. ¡Espero que el Dios todopoderoso me escuche y me responda! Si de algo puede acusarme, que lo ponga por escrito.

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Job 31:35
22 Referencias Cruzadas  

Escuchad atentamente mis palabras, Penetre mi discurso en vuestros oídos:


¿Por qué ocultas tu rostro Y me tienes por enemigo tuyo?


Pero en verdad, a quien yo me dirijo es a ’El-Shadday, Porque quiero disputar con Dios,


Deposita, te ruego, mi fianza junto a ti. ¿Quién si no ha de estrechar mi mano?°


Su ira se encendió contra mí, Y me considera entre sus enemigos.


He aquí grito: ¡Violencia! Y no se me responde, Pido auxilio, pero no hay justicia.


¡Sea la suerte del impío como la de mi enemigo, Y la del perverso como la de mi adversario!


Te digo mis lamentos, Y no me respondes, Me pongo de pie, Y te quedas observándome.


¿No alarga uno la mano al hundirse, O no grita por socorro ante el desastre?


Ando ennegrecido, y no por el sol, Me levanto en la asamblea, y clamo por ayuda.


De seguro lo llevaría sobre mi hombro, Y me lo ceñiría a la cabeza cual corona.


Heme aquí a mí en presencia de Dios, conforme a tu pedimento, Del barro fui yo también formado.


¡Cuánto menos cuando tú dices que no lo ves, Que la causa está ante Él y sigues esperando!


¿Contenderá el censor con ’El- Shadday? El que argumenta con Dios, responda.


De David. Hazme justicia, oh YHVH, porque en mi integridad he andado, Y en YHVH confié sin titubear.


Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, mientras estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.


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