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Isaías 9:19 - La Biblia Textual 3a Edicion

19 ¡Por la ira de YHVH Sebaot el país se tambalea,° Y el pueblo es pasto del fuego!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

19 Por la ira de Jehová de los ejércitos se oscureció la tierra, y será el pueblo como pasto del fuego; el hombre no tendrá piedad de su hermano.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

19 La tierra quedará ennegrecida por la furia del Señor de los Ejércitos Celestiales. El pueblo será combustible para el fuego, y nadie perdonará la vida ni siquiera de su propio hermano.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

19 Muerden a derecha, y todavía siguen con hambre; comen a izquierda, y no quedan satisfechos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

19 cada cual devora la carne de su prójimo: despedaza a derecha y queda con hambre, devora a izquierda y no se harta:

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

19 Por la ira de Jehová de los ejércitos se oscureció la tierra, y será el pueblo como combustible para el fuego; el hombre no tendrá piedad de su hermano.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

19 19 (18) »Dios es el rey del universo, y cuando se enoja todo el país queda destruido. »Nadie se compadece de su hermano;

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Isaías 9:19
32 Referencias Cruzadas  

El fuerte será la estopa, y su obra la chispa, Y ambos arderán juntos, y no habrá quien los apague.


Lo envié contra una nación infiel, Lo despaché contra el pueblo de mi ira, Para que capturara el botín, tomara despojos, Y lo pisoteara como barro callejero.


Porque haré estremecer los cielos, Y la tierra se sacudirá de su sitio, Por la indignación de YHVH Sebaot, El día del ardor de su ira.


Derribarán con sus arcos a los muchachos, Y no tendrán piedad del fruto del vientre, Ni su ojo perdonará a los niños.


He aquí viene implacable el día de YHVH, Con indignación y ardiente ira, Para dejar la tierra desolada Y extirpar de ella los pecadores.


Por esto una maldición devora la tierra, Y sus habitantes lo pagan. Por esta causa los habitantes de la tierra son consumidos, Y la humanidad ha disminuido.


Aunque alces tu mano, oh YHVH, no la miran; Que miren avergonzados tu celo por el pueblo, Y que el fuego devore a tus enemigos.


Brotará entre el pueblo la violencia de unos contra otros, Cada cual contra su compañero. El joven atacará al anciano, y el plebeyo al noble.


Aterrados están los pecadores en Sión, El temblor se apoderó de los impíos. ¿Quién de nosotros podrá habitar en el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros podrá habitar en las ascuas eternas?


Cuando Adonay lave la suciedad de las hijas de Sión, Y limpie la sangre derramada dentro de Jerusalem, Con un viento justiciero, con soplo devastador,°


Descargó sobre él el ardor de su ira, El furor de la guerra; Lo rodeaban sus llamas, pero no se daba cuenta; Lo quemaban, pero no hacía caso.


Porque como la lengua de fuego devora el rastrojo, y la paja se consume en la llama, Su raíz se pudrirá y sus brotes se desvanecerán como el tamo, Porque desecharon la Ley de YHVH Sebaot, Y despreciaron la palabra del Santo de Israel.


Pero un día rugirán contra ella° como rugen las olas del mar. Mirarán al país en tinieblas y en angustia,° Y en sus cielos se oscurecerá la luz.


He aquí, las tinieblas cubren la tierra; Densa oscuridad a los pueblos, Pero YHVH se levanta sobre ti, Y en ti será vista su gloria;


Y mirarán la tierra, Y he allí tribulación y tinieblas, angustia y oscuridad, Y serán sumidos en la oscuridad.


Dad gloria a YHVH vuestro Dios, Antes que haga venir tinieblas, Antes que vuestros pies tropiecen por los montes tenebrosos, Y la luz que esperáis la convierta en lóbregas tinieblas,


y di al bosque del Néguev: ¡Oye la palabra de YHVH! Así dice Adonay YHVH: He aquí Yo enciendo un fuego en ti, el cual consumirá todos tus árboles verdes y tus árboles secos. La llama del incendio no se apagará, y serán quemados en ella todos los rostros, desde el sur hasta el norte.


Luego, oyéndolo yo, dijo a los otros: ¡Pasad por la ciudad tras él y matad! ¡Vuestro ojo no perdone ni tengáis misericordia!


Día de tinieblas y lobreguez, Día de nublado y de densa oscuridad. Como negrura que se extiende sobre los montes, Es un pueblo grande y poderoso, Nunca hubo nada igual, Ni lo habrá° en muchas generaciones.°


Un fuego devora delante de él, y tras él la llama abrasa. Delante de él la tierra es un vergel, Detrás, una estepa desolada; nada escapa.


Cuando Yo os quebrante la vara° del pan, diez mujeres cocerán vuestro pan en un solo horno, y os devolverán vuestro pan por peso, y comeréis, pero no os saciaréis.


¡Ay de los que desean el día de YHVH! ¿Para qué deseáis este día de YHVH? Será de tinieblas, y no de luz.


La casa de Jacob será fuego, La casa de José será llama, Y la casa de Esaú será hojarasca que arderá hasta consumirse, Y no quedará nadie de la casa de Esaú, Porque YHVH lo ha dicho.


Desapareció el piadoso de la tierra, Y no hay más hombres rectos. Todos acechan para derramar sangre; Cada cual caza a su prójimo con una red.


Porque el hijo desprecia al padre, La hija se levanta contra la madre, La nuera contra la suegra, Y los enemigos del hombre son los de su propia casa.


Por tanto Yo tampoco me compadeceré más de los habitantes de la tierra, dice YHVH. He aquí Yo entrego al hombre,° cada cual en mano de su prójimo° y en mano de su rey. Ellos asolarán esta tierra, y Yo no los libraré de sus manos.


Les dije: No pastorearé más con vosotros. Si alguna muere, que se muera; si alguna se pierde, que se pierda, y las que queden, ¡que se coman unas a otras!


Ciertamente viene el día, ardiente como un horno, donde todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa. Aquel día vendrá y los abrasará, y no quedará de ellos rama ni raíz, dice YHVH Sebaot.


Desde la hora sexta° hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena,°


El sol se convertirá en tinieblas,° Y la luna en sangre, Antes que venga° el día grande y glorioso del Señor.


Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron,° sino que arrojándolos al Tártaro los entregó a cadenas° de oscuridad, reservados hasta el juicio;


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