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Salmos 51:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Cuando, después que se hubo unido a Betsabé, vino a su encuentro el profeta Natán.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Lávame de la culpa hasta que quede limpio y purifícame de mis pecados.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 ¡Lávame más y más de mi maldad, y purifícame de mi pecado!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

2 2 (4) ¡Quítame toda mi maldad! ¡Quítame todo mi pecado!

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Salmos 51:2
17 Referencias Cruzadas  

David mandó emisarios para que la trajeran; y ella se presentó ante David, que durmió con ella, cuando acababa de purificarse de su regla. Luego ella se volvió a su casa.


Entonces Yahveh envió a Natán ante David y, presentándose ante él, le dijo: 'Había dos hombres en una ciudad: el uno era rico y el otro era pobre.


Iluminan a tu siervo y en su guarda hay gran provecho.


Mira que en la iniquidad he nacido y en la maldad me concibió mi madre.


lavaos, purificaos, apartad vuestras malas acciones de delante de mis ojos; cesad de obrar el mal,


Limpia tu corazón de la maldad, Jerusalén, para que puedas salvarte. ¿Hasta cuándo se albergarán en tu interior tus malos pensamientos?


'Os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; os limpiaré de todas vuestras manchas y de todos vuestros ídolos.


Pero si después de lavado el vestido, tejido, urdimbre o cualquier objeto de cuero, ha desaparecido la mancha se lavará por segunda vez y quedará puro.


'Aquel día habrá una fuente abierta para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén contra el pecado y la impureza.


Dícele Simón Pedro: 'Señor, no solamente los pies, sino también las manos y la cabeza'.


Y ahora, ¿qué esperas? Anda, bautízate y límpiate de tus pecados invocando su nombre'.


Y esto erais algunos; pero fuisteis lavados, fuisteis consagrados a Dios pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.


y de parte de Jesucristo, el testigo fidedigno, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y al que nos libró de nuestros pecados con su sangre


Yo le respondí: 'Señor mío, tú lo sabes'. Él me dijo: 'Éstos son los que vienen de la gran tribulación, han lavado sus vestidos y los han blanqueado en la sangre del Cordero.


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