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Salmos 5:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 escucha el rumor de mis gemidos, tú, mi rey y mi Dios, que a ti va mi plegaria.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Señor, escucha mi voz por la mañana; cada mañana llevo a ti mis peticiones y quedo a la espera.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Desde la mañana oyes mi voz. Desde la mañana te hago promesas y me quedo a la espera.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Oh YHVH, oirás mi voz de mañana, De mañana la presentaré ante ti, Y esperaré.°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana presentaré mi oración delante de ti, y esperaré.

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Salmos 5:3
15 Referencias Cruzadas  

haciendo que llegue hasta él el gemido del débil y escuche el grito de los pobres.


Al alba me levanto para invocar tu ayuda: yo fío en tu palabra;


escucha mi clamor, estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica.


Mi alma hacia el Señor más que el vigía hacia la aurora. Como el vigía espera la aurora,


Alabanza. De David. Yo te quiero ensalzar, mi Dios, el rey, quiero por siempre bendecir tu nombre,


Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado, ajeno a mi socorro y mis gemidos?


Eres tú, mi Dios y rey, quien decide los triunfos de Jacob.


Por mi parte, yo clamo hacia el Señor, y el Señor me librará.


no me arrollen sus corrientes, no me trague el abismo y que no cierre el pozo su boca sobre mí.


Y con todo, Señor, eres mi rey desde el principio, y el que alcanza victorias en medio del país.


Aun los pájaros hallan una casa, la golondrina un nido, donde poner sus polluelos: en torno a tus altares, Señor de los ejércitos, tú, mi rey y mi Dios.


¿Se proclaman tus prodigios en las sombras y tu justicia en la tierra del olvido?


Con mi alma te ansío de noche, con mi espíritu te busco en mi pecho; porque cuando lucen tus juicios en la tierra, aprenden justicia los habitantes del orbe.


Has oído mi voz: ¡no cierres tus oídos a mis gemidos y clamores!


Por la mañana, muy temprano, antes de amanecer, se levantó, salió, se fue a un lugar solitario y se quedó allí orando.


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