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Números 8:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Así los purificarás: harás sobre ellos una aspersión con el agua expiatoria; se pasarán luego la navaja por todo el cuerpo, lavarán sus vestidos y se purificarán.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Así harás para expiación por ellos: Rocía sobre ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre todo su cuerpo, y lavarán sus vestidos, y serán purificados.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

7 Para hacerlo, rocíalos con el agua de la purificación y haz que se afeiten todo el cuerpo y que laven su ropa. Entonces quedarán ceremonialmente puros.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Lo harás de la siguiente manera: los rociarás con agua bendita; se rasurarán todo el cuerpo, se pondrán ropa limpia y así quedarán purificados.

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La Biblia Textual 3a Edicion

7 Para purificarlos harás con ellos así: Rociarás sobre ellos el agua de la expiación, y ellos harán pasar la navaja por todo su cuerpo, lavarán sus vestidos, y así se purificarán.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Y así les harás para expiarlos: Rocía sobre ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre toda su carne, y lavarán sus vestiduras, y serán expiados.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 Derrama agua sobre ellos como símbolo de esa purificación, y luego mándales que se afeiten todo el cuerpo y laven su ropa. Así quedarán purificados.

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Números 8:7
24 Referencias Cruzadas  

Dijo Jacob a los de su casa y a todos los que estaban con él: 'Retirad los dioses extranjeros que hay entre vosotros; purificaos y mudaos los vestidos.


Cuando, después que se hubo unido a Betsabé, vino a su encuentro el profeta Natán.


Mira que en la iniquidad he nacido y en la maldad me concibió mi madre.


Después dijo Yahveh a Moisés: 'Vuélvete a tu pueblo y haz que se purifique hoy y mañana. Que laven sus vestidos,


así se asombrarán naciones numerosas, ante él cerrarán los reyes su boca, porque verán lo que nunca les habían anunciado y percibirán lo que nunca habían oído.


Limpia tu corazón de la maldad, Jerusalén, para que puedas salvarte. ¿Hasta cuándo se albergarán en tu interior tus malos pensamientos?


'Os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; os limpiaré de todas vuestras manchas y de todos vuestros ídolos.


Quien los toque será impuro, lavará sus vestidos, se bañará y permanecerá impuro hasta la tarde.


Quien se siente en el asiento en el cual se había sentado el otro, lavará sus vestidos, se bañará y será impuro hasta la tarde.


El encargado de quemarlos lavará luego sus vestidos y se bañará. Después podrá entrar en el campamento.


Entonces mandó Moisés que se acercaran Aarón y sus hijos y los lavó con agua.


Quien haya tocado un muerto, el cadáver de un difunto, y no se haya purificado, contamina el santuario de Yahveh y será exterminado de Israel; es impuro y su impureza pesa todavía sobre él, porque no se ha derramado sobre él el agua lustral.


Purificaréis también todo vestido y todo objeto de piel, todo tejido de pelo de cabra y todo objeto de madera'.


Los levitas se purificaron de sus pecados y lavaron sus vestidos. Aarón los ofreció a Yahveh mediante el rito del balanceo e hizo expiación por ellos para purificarlos.


pues todo se reduce a alimentos, bebidas y diversas abluciones, o sea, a observancias extrínsecas, vigentes hasta el tiempo de la institución correcta.


Porque, si la sangre de machos cabríos y de toros y la aspersión con las cenizas de una becerra consagra a los impuros, devolviéndoles la pureza externa,


Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; los que obráis con doblez, purificad los corazones.


Con ella se simboliza el bautismo que ahora os salva y que no consiste en quitar una impureza corporal sino en pedir a Dios una conciencia buena, todo ello por la resurrección de Jesucristo


Yo le respondí: 'Señor mío, tú lo sabes'. Él me dijo: 'Éstos son los que vienen de la gran tribulación, han lavado sus vestidos y los han blanqueado en la sangre del Cordero.


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