Nehemías 9:28 - Biblia Serafín de Ausejo 197528 Pero, recobrada la paz, volvieron a hacer lo que es malo ante ti; por eso los dejaste en manos de sus enemigos, que los oprimieron. De nuevo clamaron a ti, y tú desde el cielo escuchaste, muchas veces los salvaste por tu misericordia. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196028 Pero una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban otra vez a ti, y tú desde los cielos los oías y según tus misericordias muchas veces los libraste. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente28 »No obstante, apenas tenían paz, volvían a cometer maldades ante tus ojos, y una vez más permitiste que sus enemigos los conquistaran. Sin embargo, cada vez que tu pueblo volvía y nuevamente clamaba a ti por ayuda, desde el cielo tú lo escuchabas una vez más. En tu maravillosa misericordia, los rescataste muchas veces. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)28 Pero en cuanto recuperaron la paz, volvieron a hacer el mal delante de ti. De nuevo los abandonaste en manos de sus opresores y de nuevo clamaron a ti, y tú los escuchaste de lo alto del cielo. ¡Cuántas veces no los has librado así en tu ternura! Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion28 Pero cuando tenían reposo, volvían a hacer lo malo delante de ti, y Tú los entregabas en mano de sus enemigos, los cuales se enseñoreaban de ellos. Después se arrepentían y clamaban a ti, y Tú los escuchabas desde los cielos, y así los librabas muchas veces según tus misericordias. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)28 Pero una vez que tenían reposo, volvían a hacer lo malo delante de ti; por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos, que se enseñorearon de ellos; mas cuando se volvían y clamaban otra vez a ti, tú desde el cielo los oías, y muchas veces los libraste según tus misericordias. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual28 Pero en cuanto tenían paz volvían a desobedecerte. Entonces, una vez más, caían en poder de sus enemigos. Pero volvían a pedirte ayuda, y tú desde el cielo los escuchabas. Tan grande era tu amor por ellos, que una y otra vez los liberabas. Ver Capítulo |