Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Nehemías 6:12 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 Entonces comprendí que Dios no lo había enviado, sino que había proferido aquella profecía sobre mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado con dinero.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Me di cuenta de que Dios no le había hablado, sino que decía esa profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían contratado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Me había dado cuenta de que no era Dios quien lo enviaba para advertirme, sino que Tobías lo había sobornado.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

12 Y discerní que ’Elohim no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí, porque Tobías y Sanbalat le habían alquilado por salario.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

12 Me di cuenta de que Semaías decía eso porque Sambalat y Tobías le habían pagado para hacerlo, y que no hablaba de parte de Dios.

Ver Capítulo Copiar




Nehemías 6:12
20 Referencias Cruzadas  

Pero yo le respondí: '¿Un hombre como yo va a huir? ¿Y quién, siendo como yo, penetrará en el templo para salvar su vida? ¡No entraré!'.


Él estaba vendido para que yo, llevado del pánico, lo hiciera así y cometiera un error. Esto les daría pie para difamarme y burlarse de mí.


Estos perros voraces, que no conocen la hartura, son los pastores que no saben atender; todos ellos van a lo suyo, cada uno a su lucro sin excepción.


Yahveh me dijo: 'Mentira profetizan los profetas en mi nombre; no los he enviado ni les he dado orden alguna ni les he hablado: visión falsa, adivinación vana y engaño de su corazón, eso es lo que os profetizan.


Así dice Yahveh Sebaot: 'No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan, porque os engañan: os cuentan la visión de su fantasía, no la de la boca de Yahveh.


Oí lo que dijeron los profetas que profetizan en mi nombre mentira: '¡He tenido un sueño! ¡He tenido un sueño!'.


Después el profeta Jeremías dijo al profeta Jananías: 'Escucha bien, Jananías. Yahveh no te ha enviado, y tú has inducido a este pueblo a confiar en una mentira.


Me deshonráis delante de mi pueblo por unos puñados de cebada y por unos trozos de pan, causando la muerte de personas que no deben morir y salvando la vida de personas que no deben vivir, diciendo mentiras a mi pueblo, que escucha la mentira'.'


Puesto que desanimáis el corazón del justo con engaños cuando yo no le contristo, y vigorizáis las manos del malvado, de modo que no se convierta de su mala conducta para que viva,


¡Veis visiones vanas y formuláis adivinaciones mentirosas cuando decís: 'Oráculo de Yahveh', siendo así que yo no he hablado!'.


Sus jefes juzgan por soborno, sus sacerdotes enseñan por lucro, sus profetas adivinan por dinero, y se apoyan en Yahveh, diciendo: '¿No está Yahveh entre nosotros? ¡No nos sucederá nada malo!'.


De nadie codicié plata, ni oro, ni vestidos.


A otro, poder de hacer milagros; a otro, el hablar en nombre de Dios; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, el interpretarlas.


Por el contrario, el hombre dotado de Espíritu puede examinar todas las cosas, mientras que él no puede ser examinado por nadie.


no bebedor ni pendenciero, sino amable, conciliador, desinteresado;


Porque, como administrador de Dios que es, el obispo tiene que ser irreprochable, no arrogante, ni iracundo, ni bebedor, ni pendenciero, ni codicioso;


apacentad el rebaño de Dios que está entre vosotros, vigilando, no obligados por la fuerza, sino de buen grado, según Dios; y no por sórdida ganancia, sino con generosidad;


Empujados por la avaricia, se aprovecharán de vosotros con discursos mentirosos. Hace ya tiempo que ni su condenación está ociosa ni su perdición dormida.


Queridos míos, no os fiéis de todo espíritu, sino examinad si los espíritus son de Dios, porque han salido al mundo muchos falsos profetas.


canela y plantas olorosas; perfumes, mirra e incienso; vino y aceite; flor de harina y trigo; ganado mayor y ovejas; caballos y carros, siervos y esclavos;


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos