Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Marcos 14:54 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

54 Pedro lo siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote, donde se quedó sentado con los criados, calentándose a la lumbre.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

54 Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los alguaciles, calentándose al fuego.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

54 Mientras tanto, Pedro lo siguió de lejos y entró directamente al patio del sumo sacerdote. Allí se sentó con los guardias para calentarse junto a la fogata.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

54 Pedro lo había seguido de lejos hasta el patio interior del Sumo Sacerdote, y se sentó con los policías del Templo, calentándose al fuego.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

54 Y Pedro lo siguió de lejos, hasta dentro del patio del sumo sacerdote, y estaba sentado con los criados calentándose al fuego.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

54 Y Pedro le siguió de lejos hasta adentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los siervos, calentándose al fuego.

Ver Capítulo Copiar




Marcos 14:54
15 Referencias Cruzadas  

Al oírlo, Elías se cubrió el rostro con el manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la cueva. Y una voz le dijo: '¿Qué haces aquí, Elías?'.


Entró en una cueva para pasar la noche. Yahveh le dirigió la palabra diciéndole: '¿Qué haces aquí, Elías?'.


Se reunieron entonces los pontífices y los ancianos del pueblo en el palacio del sumo sacerdote, que se llamaba Caifás,


Pedro lo iba siguiendo de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; entró allí dentro y se sentó con los criados, para ver en qué terminaba aquello.


Velad y orad, para que no cedáis a la tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil'.


Estando Pedro abajo, en el patio, llega una de las criadas del sumo sacerdote


Y en medio de la angustia, seguía orando con más intensidad. Su sudor era como gruesas gotas de sangre que caían en tierra].


Después de prenderlo, lo llevaron e introdujeron en la casa del sumo sacerdote. Pedro lo iba siguiendo de lejos.


Estaban allí los criados y los guardias, que habían hecho unas brasas para calentarse, pues hacía frío. También Pedro estaba con ellos, de pie, calentándose.


Simón Pedro estaba de pie, calentándose. Y le dijeron: '¿No eres tú también de sus discípulos?'. Él lo negó, diciendo: 'No lo soy'.


Algunos hebreos pasaron el Jordán hacia el país de Gad y de Galaad, mientras Saúl se mantenía aún en Guilgal, aunque toda la tropa que le seguía era presa del pánico.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos