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Levítico 6:20 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 Todo el que toque su carne quedará consagrado, y si su sangre salpica alguna vestidura lavarás en lugar sagrado la parte salpicada.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 Esta es la ofrenda de Aarón y de sus hijos, que ofrecerán a Jehová el día que fueren ungidos: la décima parte de un efa de flor de harina, ofrenda perpetua, la mitad a la mañana y la mitad a la tarde.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

20 «El día en que se unja a Aarón y a sus hijos, ellos deben presentar al Señor la ofrenda usual de grano de dos litros de harina selecta; se ofrecerá la mitad por la mañana y la otra mitad por la tarde.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

20 Cualquier cosa que toque las carnes sacrificadas será santificada; si cae una gota de su sangre sobre algún vestido, se lavará en lugar santo;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

20 Esta será la ofrenda que Aarón y sus hijos presentarán a YHVH el día de su respectiva unción: la décima parte de un efa de flor de harina como ofrenda vegetal continua,° la mitad por la mañana y la mitad por la tarde.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 Esta es la ofrenda de Aarón y de sus hijos, que ofrecerán a Jehová el día que serán ungidos: la décima parte de un efa de flor de harina, ofrenda perpetua, la mitad a la mañana y la mitad a la tarde.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20-23 20-23 (13-16) «Cuando Aarón y sus descendientes sean consagrados como sacerdotes, me presentarán como ofrenda dos kilos de harina. Un kilo me lo ofrecerán en la mañana, y el otro kilo en la tarde. »Esa ofrenda de harina se preparará con bastante aceite, en una sartén, y me la presentarán cortada en pedazos. Luego la quemarán por completo, como una ofrenda de aroma agradable. De esa ofrenda nadie debe comer. »Esta ley no cambiará nunca».

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Levítico 6:20
17 Referencias Cruzadas  

Preparaban también los panes de la presencia, la flor de harina para las ofrendas, las tortas de pan ázimo, lo que había de ser frito o amasado, y cuidaban de todas las medidas de capacidad y de longitud.


El ómer es la décima parte del efá.


Toma también panes ázimos, tortas sin levadura amasadas con aceite y pastelillos ázimos untados de aceite, todo ello a base de flor de harina de trigo.


juntamente con la oblación de dos décimas de flor de harina amasada con aceite como manjar pasado por el fuego de calmante aroma para Yahveh, y un cuarto de hin de vino como libación.


'Si una persona peca porque, habiendo sido conjurada para declarar, y siendo ella testigo por haberlo visto o sabido, no lo denunció y ha incurrido, por consiguiente, en una falta;


Si ni siquiera dispone de medios para procurarse dos tórtolas o dos pichones, llevará como ofrenda expiatoria por el pecado cometido una décima de efá de flor de harina, pero no pondrá aceite sobre ella ni tampoco incienso, porque es sacrificio expiatorio.


Podrán comerla todos los varones de la casa de Aarón. Es una ley perpetua para vuestras generaciones acerca de los manjares pasados por el fuego en honor de Yahveh; todo lo que entre en contacto con ellos quedará consagrado.'


Comerá de ella el sacerdote que ofrece el sacrificio expiatorio; la comerá en lugar sagrado, en el atrio de la tienda del encuentro.


Es el holocausto del sábado, de cada sábado, que se añade al holocausto perpetuo y a su libación.


Les dirás: éste es el manjar pasado por el fuego que ofreceréis a Yahveh: cada día dos corderos de un año, sin defecto, como holocausto perpetuo.


Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, tendrá la misión de velar por el aceite del alumbrado, por el incienso aromático, por la oblación perpetua y por el óleo de la unción. A él incumbe la inspección de todo el santuario y de todo cuanto haya en él, tanto de los objetos sagrados como de sus utensilios'.


Porque todo sumo sacerdote es tomado de entre los hombres y está puesto para representar a los hombres en las relaciones con Dios en lo concerniente a ofrecer dones y sacrificios por los pecados.


Él no necesita, como los sumos sacerdotes, ofrecer sacrificios, cada día, primero por los pecados propios y después por los del pueblo. Porque esto lo hizo de una vez para siempre ofreciéndose a sí mismo.


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