Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Levítico 4:20 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 haciendo con este novillo lo que con el novillo del sacrificio expiatorio. De este modo hará la expiación por ellos y obtendrán el perdón.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 Y hará de aquel becerro como hizo con el becerro de la expiación; lo mismo hará de él; así hará el sacerdote expiación por ellos, y obtendrán perdón.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

20 así como lo hace con el becerro ofrecido como una ofrenda por el pecado del sumo sacerdote. Mediante este proceso, el sacerdote purificará a los israelitas y los hará justos ante el Señor, y serán perdonados.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

20 haciendo en todo con este novillo lo mismo que se hace al ofrecer el sacrificio por el pecado del sacerdote. Así hará la expiación por ellos y serán perdonados.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

20 Hará con el novillo así como hizo con el novillo de expiación. Lo mismo hará con él. El sacerdote hará expiación por ellos, y ellos serán perdonados.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 Y hará de aquel becerro como hizo con el becerro de la ofrenda por el pecado; lo mismo hará de él. Así hará el sacerdote expiación por ellos, y obtendrán perdón.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20-21 y de esta manera perdonaré el pecado del pueblo. Finalmente, el sacerdote sacará del campamento el resto del ternero y lo quemará en el lugar apartado especialmente para echar las cenizas.

Ver Capítulo Copiar




Levítico 4:20
28 Referencias Cruzadas  

A la mañana siguiente dijo Moisés al pueblo: 'Habéis cometido un gran pecado; pero ahora voy a subir a Yahveh y quizá os consiga el perdón de vuestro pecado'.


Setenta semanas están decretadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa, para poner fin a la transgresión, para sellar el pecado, para expiar la iniquidad, para traer la eterna justicia, para sellar la visión y al profeta, para ungir al santo de los santos.


Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima para que le sea aceptada como expiación.


Si no tiene lo necesario para un cordero, tomará dos tórtolas o dos pichones, uno para el holocausto y otro para el sacrificio por el pecado; el sacerdote hará la expiación por ella y ella quedará purificada'.


El sacerdote pondrá el aceite que todavía le quede en la palma de la mano sobre la cabeza del que ha de purificarse y celebrará el rito de la expiación por él ante Yahveh.


quien los sacrificará, uno en sacrificio por el pecado y otro en holocausto. El sacerdote hará expiación por él delante de Yahveh, por causa de su flujo.


Con el carnero de reparación el sacerdote hará por él la expiación delante de Yahveh por el pecado que ha cometido y el pecado cometido le será perdonado.


Se sacará el novillo fuera del campamento y se quemará como se quemó el anterior. Es el sacrificio expiatorio por la asamblea.'


Quemará sobre el altar toda la grasa, como hizo con la del sacrificio de comunión. De esta suerte el sacerdote expiará por él, para purificarlo de su pecado, y quedará perdonado.'


Separará toda la grasa, como se hizo con la del cordero del sacrificio de comunión, y el sacerdote la quemará en el altar como en los sacrificios de manjares pasados por el fuego en honor de Yahveh. Así el sacerdote expiará por él, por el pecado cometido, y quedará perdonado.'


Del novillo del sacrificio expiatorio separará toda la grasa, la que recubre los intestinos y toda la grasa que envuelve las entrañas,


Después ofrecerá en holocausto la otra ave, según el rito establecido. Y así el sacerdote realizará por el hombre el rito expiatorio por el pecado cometido y quedará perdonado.


De este modo expiará por él, a causa del pecado cometido en una de esas cosas, y quedará perdonado. El sacerdote tendrá su parte, como en el caso de la oblación.'


Restituirá lo defraudado en las cosas consagradas, añadiendo el recargo de una quinta parte, y lo entregará al sacerdote, quien hará por él la expiación con el carnero del sacrificio de reparación, y quedará perdonado.


Llevará al sacerdote un carnero de su rebaño, sin mancha, según tu estimación, como sacrificio de reparación; el sacerdote expiará por él el pecado cometido por inadvertencia, y quedará perdonado.


Entonces llevará a Yahveh, como expiación por el pecado que ha cometido, una hembra de ganado menor, oveja o cabra, como sacrificio por el pecado, y el sacerdote expiará por él el pecado cometido.


'Ésta es la ley de la oblación: los hijos de Aarón la ofrecerán a Yahveh ante el altar.


El sacerdote hará la expiación por toda la comunidad de los israelitas y quedarán perdonados, pues fue por inadvertencia, y han presentado como ofrenda a Yahveh, por su inadvertencia, un manjar pasado por el fuego y un sacrificio expiatorio delante de Yahveh.


El sacerdote hará ante Yahveh el rito de la expiación por la persona que se descuidó y pecó por inadvertencia, y será perdonada.


Y no sólo esto; sino que también nos sentimos gozosamente seguros en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por cuyo medio hemos recibido ahora la reconciliación.


Cristo nos rescató de la maldición de la ley haciéndose maldición por nosotros, pues está escrito: Maldito todo el que es colgado de un madero.


Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y después de realizar la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas,


De aquí que tuviera que ser asemejado en todo a sus hermanos, para llegar a ser sumo sacerdote misericordioso y fiel en las relaciones con Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo.


¡cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del espíritu eterno, se ofreció a Dios como sacrificio sin mancha, purificará nuestra conciencia de las obras muertas, para que rindamos culto al Dios vivo!


Pero si caminamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros; y la sangre de Jesús, su Hijo, nos purifica de todo pecado.


Él es sacrificio de purificación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.


y de parte de Jesucristo, el testigo fidedigno, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y al que nos libró de nuestros pecados con su sangre


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos