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Jueces 7:20 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 Los tres grupos hicieron sonar las trompetas y rompieron los cántaros; y tomando las teas con la mano izquierda y las trompetas con la derecha, las hacían sonar y gritaban: '¡La espada, por Yahveh y por Gedeón!'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 Y los tres escuadrones tocaron las trompetas, y quebrando los cántaros tomaron en la mano izquierda las teas, y en la derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: ¡Por la espada de Jehová y de Gedeón!

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Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Enseguida los tres grupos tocaron juntos los cuernos y rompieron las vasijas. Con la mano izquierda sostenían la antorcha ardiente, y en la mano derecha llevaban el cuerno, y todos gritaban: «¡Una espada por el Señor y también por Gedeón!».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

20 Inmediatamente los tres grupos tocaron el cuerno y rompieron los cántaros. Tomaron las antorchas con la mano izquierda sin dejar de tocar el cuerno que sostenían en la mano derecha, y gritaban: '¡Espada para Yavé y Gedeón!'

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La Biblia Textual 3a Edicion

20 Entonces, los tres escuadrones hicieron resonar los shofar, quebraron los cántaros, y tomando con su mano izquierda las antorchas y con su diestra el shofar para hacerlo resonar, clamaron: ¡Espada de YHVH y de Gedeón!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 Y los tres escuadrones tocaron las trompetas, y quebrando los cántaros tomaron en la mano izquierda las teas, y en la mano derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: ¡La espada de Jehová y de Gedeón!

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20 y los otros dos grupos hicieron lo mismo. Con la antorcha en la mano izquierda y la trompeta en la derecha, todos gritaron: «¡Al ataque! ¡Por Dios y por Gedeón!»

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Jueces 7:20
14 Referencias Cruzadas  

Sucederá aquel día: se tocará la trompeta gigante, y vendrán los perdidos en tierra de Asiria y los dispersos en tierra de Egipto, y adorarán a Yahveh en el monte santo, en Jerusalén.


¡Oh espada de Yahveh! ¿Hasta cuándo no descansarás? Vuélvete a tu vaina, reposa, quédate tranquila.


en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al sonido de la última trompeta; porque ésta sonará, y los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados.


Pero este tesoro lo llevamos en vasos de barro, para que se vea que este extraordinario poder es de Dios y no de nosotros.


Pues cuando se dé la orden, a la voz de un arcángel y al son de una trompeta de Dios, el mismo Señor descenderá del cielo y resucitarán en primer lugar los muertos en Cristo;


Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio superior al de Caín: sacrificio que lo acreditó como justo. Fue el mismo Dios quien lo acreditó aceptando sus ofrendas. Y por esta misma fe sigue hablando aún después de muerto.


Al dar la séptima vuelta tocaron los sacerdotes las trompetas y Josué dijo al pueblo: '¡Lanzad el grito de guerra, porque Yahveh os entrega la ciudad!


Lanzó, pues, el pueblo el grito de guerra y sonaron las trompetas. Justamente cuando el pueblo oyó el sonido de las trompetas y lanzó el grito de guerra con gran estrépito, se desplomó la muralla sobre sí misma; el pueblo escaló la ciudad, cada uno desde la posición en que se encontraba, y se apoderaron de ella.


Siete sacerdotes llevarán las siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca. El séptimo día daréis siete vueltas en torno a la ciudad, mientras los sacerdotes tocarán las trompetas.


Y procuraré con empeño que en todo tiempo, después de mi partida, recordéis estas cosas.


Llegó, pues, Gedeón con sus cien hombres al extremo del campamento al empezar la vela de media noche, justamente cuando acababan de relevar a los centinelas; tocaron las trompetas y rompieron los cántaros que llevaban en las manos.


Se mantuvieron, cada uno en su puesto, alrededor del campamento. Todos los del campamento corrían, gritaban y buscaban la huida.


A la mañana siguiente distribuyó Saúl su gente en tres cuerpos, que entraron en medio del campamento a la hora de la guardia de la madrugada y estuvieron batiendo a los amonitas hasta la hora de más calor del día. Los supervivientes sufrieron tal dispersión que no quedaron dos juntos.


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