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Juan 11:51 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

51 Pero esto no lo dijo por su cuenta; sino que, como era sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación,

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

51 Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

51 No dijo eso por su propia cuenta; como sumo sacerdote en aquel tiempo, fue guiado a profetizar que Jesús moriría por toda la nación.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

51 Estas palabras de Caifás no venían de sí mismo, sino que, como era sumo sacerdote aquel año, profetizó en aquel momento; Jesús iba a morir por la nación;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

51 Pero esto no lo dijo por sí mismo, sino que, siendo sumo sacerdote de aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

51 Y esto no lo dijo de sí mismo; sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

51 Caifás no dijo esto por su propia cuenta, sino que Dios se lo hizo saber porque era el jefe de los sacerdotes.

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Juan 11:51
23 Referencias Cruzadas  

Pondrás el urim y tummin en el pectoral del juicio, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando se presente ante Yahveh. Aarón llevará así constantemente sobre su corazón, delante de Yahveh, el oráculo de los israelitas'.


Pasadas las sesenta y dos semanas matarán al ungido y nada quedará. Vendrá un príncipe con su tropa y destruirá la ciudad y el santuario. El final será un cataclismo, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones decretadas.


Entonces Yahveh abrió la boca de la burra, que dijo a Balaán: '¿Qué te he hecho yo, para que me apalees por tres veces?'.


Cuando Balaán alzó sus ojos y vio a Israel acampado por tribus, vino sobre él el espíritu de Yahveh


de la misma manera que el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por todos'.


como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy mi vida por las ovejas.


Pero uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo: 'Vosotros no entendéis nada;


y lo llevaron primeramente ante Anás, porque era suegro de Caifás, el cual era sumo sacerdote aquel año.


Y si tengo el don de profecía y conozco todos los misterios y todo el saber; y tengo tanta fe como para mover montañas, pero no tengo amor, nada soy.


Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que en él llegáramos nosotros a ser justicia de Dios.


Cristo nos rescató de la maldición de la ley haciéndose maldición por nosotros, pues está escrito: Maldito todo el que es colgado de un madero.


Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo y los subió al madero, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia. Por sus cardenales habéis sido curados.


Porque también Cristo murió de una vez para siempre por los pecados, el justo por los injustos, para llevaros a Dios. Entregado a la muerte según la carne, fue vivificado según el espíritu,


Él es sacrificio de purificación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.


Supo David que Saúl maquinaba el mal contra él y dijo al sacerdote Abiatar: 'Trae el efod '.


Consultó Saúl a Yahveh, pero Yahveh no le dio respuesta, ni por sueños, ni por los urim, ni por los profetas.


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