Jeremías 42:1 - Biblia Serafín de Ausejo 19751 Entonces, todos los jefes de las tropas, Juan, hijo de Caréaj; Azarías, hijo de Hosaías, y la población entera, desde el menor al mayor, se acercaron Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19601 Vinieron todos los oficiales de la gente de guerra, y Johanán hijo de Carea, Jezanías hijo de Osaías, y todo el pueblo desde el menor hasta el mayor, Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente1 Entonces los líderes militares, incluidos Johanán, hijo de Carea, y Jezanías, hijo de Osaías, junto con todo el pueblo, desde el menos importante hasta el más importante, se acercaron a Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)1 Entonces todos los oficiales, especialmente Joanán, hijo de Carea, y Azarías, hijo de Hosías, y todo el pueblo, chicos y grandes, fueron a ver al profeta Jeremías Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion1 Todos los capitanes de la gente de guerra, junto a Johanán ben Carea, Jezanías ben Osaías, y todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor, se acercaron Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)1 Entonces vinieron todos los capitanes de la gente de guerra, y Johanán, hijo de Carea, y Jezanías hijo de Osaías, y todo el pueblo desde el menor hasta el mayor, Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual1-2 Pero Johanán y Azarías hijo de Hosaías vinieron a hablar conmigo, junto con los jefes militares y el pueblo, desde el más viejo hasta el más joven. Me dijeron: —Por favor, Jeremías, atiéndenos y pídele a Dios por todos nosotros. Tú bien sabes que antes éramos muchos, pero ahora solo quedamos muy pocos. Ver Capítulo |
Juan, hijo de Caréaj, y todos los jefes de las tropas que estaban con él, tomaron entonces a todo el resto de la población que Ismael, hijo de Netanías, llevaba prisionera de Mispá después de haber matado a Godolías, hijo de Ajicán: hombres de guerra, mujeres, niños y eunucos que había traído de Gabaón,
Voy a quitar de en medio al resto de Judá, a aquellos que decidieron entrar en el país de Egipto y residir en él. Perecerán todos; caerán en el país de Egipto; desde el más pequeño hasta el más grande serán consumidos por la espada y por el hambre; morirán a espada y de hambre, y se convertirán en execración, horror, maldición y oprobio.