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Isaías 58:9 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Entonces llamarás y Yahveh responderá; pedirás socorro, y él dirá: '¡Aquí estoy!'. Si retiras de en medio de ti el yugo, el señalar con el dedo y el hablar descarado;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Entonces cuando ustedes llamen, el Señor les responderá. “Sí, aquí estoy”, les contestará enseguida. »Levanten el pesado yugo de la opresión; dejen de señalar con el dedo y de esparcir rumores maliciosos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Entonces, si llamas a Yavé, responderá. Cuando lo llames, dirá: 'Aquí estoy. Si en tu casa no hay más gente explotada, si apartas el gesto amenazante y las palabras perversas;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

9 Entonces invocarás, y YHVH responderá; Suplicarás, y Él dirá: ¡Heme aquí! Si quitas en medio de ti la opresión, El dedo amenazador y las palabras arrogantes;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá Él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el extender el dedo, y hablar vanidad;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

9 »Si me llaman, yo les responderé; si gritan pidiendo ayuda, yo les diré: “Aquí estoy”. Si dejan de maltratar a los demás, y no los insultan ni los maldicen;

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Isaías 58:9
31 Referencias Cruzadas  

el cual se presentó a su padre, diciéndole: 'Padre mío'. Respondió: 'Aquí estoy. ¿Quién eres tú, hijo mío?'.


Tú le invocarás, y él te escuchará; entonces cumplirás tus promesas.


En la angustia yo clamo hacia el Señor, y el Señor me socorre con la holgura.


Salva, Señor, pues se acaban los piadosos, se terminan los fieles de entre los hijos de los hombres.


está vecino al que le invoca, al que lo llama con verdad.


Nosotros cantaremos en tu triunfo, y en el nombre de Dios alzaremos banderas. Que él satisfaga lo que pides.


Si en el Señor pones tu gozo, te dará él lo que pidan tus deseos.


Invócame en el día de la angustia: te libraré y tú me darás gloria.


Él me invoca y yo lo atiendo, en la angustia estoy con él para librarle y ponerlo en dignidad.


guiña el ojo, insinúa con los pies, hace señas con los dedos;


Cuando extendáis vuestras palmas, me taparé los ojos; aunque multipliquéis las oraciones, no os escucharé. Vuestras manos están llenas de sangre:


Y tú, pueblo mío, que estás en Sión, que habitas en Jerusalén, ya no llorarás más; porque tendrá piedad de ti cuando escuche tu gemido, apenas lo oiga, te responderá.


Buscad a Yahveh mientras se deja encontrar, invocadlo cuando está cerca.


¿a costa de quién os divertís? ¿A costa de quién abrís la boca y sacáis la lengua? ¿No sois hijos rebeldes vosotros, prole bastarda,


¿No es éste el ayuno que elijo: desatar ataduras inicuas, soltar coyundas de yugo, enviar libres a los oprimidos y romper todo yugo?


Mirad que no es demasiado corta la mano de Yahveh para salvar, y no es demasiado duro su oído para oír;


prevaricar y renegar de Yahveh, apartarnos de seguir a nuestro Dios, tratar de opresión y rebeldía, concebir y musitar palabras mentirosas;


Antes que me llamen, yo responderé; estarán aún hablando y yo escucharé.


Te acercaste el día que te invoqué; me dijiste: '¡No temas!'.


'Por tanto, así dice el Señor Yahveh: puesto que vuestras palabras son vanas y vuestras visiones mentirosas, por eso aquí estoy yo contra vosotros -oráculo del Señor Yahveh.


Estaba yo aún hablando, orando, confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y presentando mi súplica a Yahveh, mi Dios, por su santa montaña;


El fuego que arde sobre el altar se mantendrá encendido y no se apagará nunca; el sacerdote lo alimentará con leña todas las mañanas, colocará encima el holocausto y quemará en él las grasas de los sacrificios de comunión.


Porque los terafim dicen mentiras, y los adivinos tienen visiones engañosas, explican sueños falaces y dan vanos consuelos. Por eso vagan como ovejas, yerran por falta de pastor.


Meteré ese tercio en el fuego: los purificaré como se purifica la plata y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo lo escucharé y diré: 'Éste es mi pueblo'. Y él dirá: 'Yahveh es mi Dios'.'


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