Isaías 58 - Biblia Serafín de Ausejo 19751 Clama a voz en cuello, no te contengas, alza tu voz como trompeta y anuncia a mi pueblo su rebelión y a la casa de Jacob sus pecados. 2 A mí me están buscando día tras día y desean conocer mis caminos, cual si fuera gente que practica la justicia y que no abandona el derecho de su Dios. Me piden decisiones justas y desean la cercanía de Dios: 3 '¿Por qué ayunamos, y no lo ves; nos mortificamos, y no lo adviertes?'. Mirad: el día de ayuno tratáis de negocios y explotáis a todos vuestros obreros. 4 Mirad: ayunáis para contienda y altercado y para pegar furibundos puñetazos. No ayunéis como ahora, para que se oigan altas vuestras voces. 5 ¿Es ése el ayuno que yo elegí para el día en que el hombre se mortifica? ¿Doblar la cabeza como un junco y hacer un lecho de saco o de ceniza? ¿A esto lo llamáis ayuno, día agradable a Yahveh? 6 ¿No es éste el ayuno que elijo: desatar ataduras inicuas, soltar coyundas de yugo, enviar libres a los oprimidos y romper todo yugo? 7 ¿No lo es: repartir con el hambriento tu pan y que lleves a casa a los pobres vagabundos; que si ves a un desnudo lo cubras, y que no te hurtes de los de tu raza? 8 Entonces despuntará tu luz como la aurora, y tu carne sana en seguida brotará; marchará delante de ti tu justicia, y la gloria de Yahveh será tu retaguardia. 9 Entonces llamarás y Yahveh responderá; pedirás socorro, y él dirá: '¡Aquí estoy!'. Si retiras de en medio de ti el yugo, el señalar con el dedo y el hablar descarado; 10 si brindas al hambriento tu propio apetito y el hambre del oprimido sacias, emergerá en la oscuridad tu luz, y tus tinieblas serán como el mediodía. 11 Te guiará Yahveh continuamente y saciará en eriales tu apetito; rejuvenecerá tus huesos; y serás como jardín regado, como hontanar de aguas, cuya vena nunca falla. 12 Reedificarán los tuyos ruinas antiguas, cimientos de siglos y siglos levantarás; te llamarán tapiador de brechas, restaurador de ruinas donde habitar. 13 Si retraes del sábado tu pie, de hacer tus negocios en mi santo día; si llamas al sábado delicia, al día santo de Yahveh venerando, y lo veneras, no haciendo tus encargos, no abordando tus negocios ni tratándolos, 14 entonces te deleitarás en Yahveh, te haré cabalgar por las alturas de la tierra y te daré a comer la herencia de tu padre Jacob, pues la boca de Yahveh lo ha dicho. |
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