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Isaías 33:1 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 ¡Ay de ti, devastador, que no has sido devastado, traidor a quien no han traicionado! Cuando termines tú de devastar, serás devastado; cuando acabes tú de traicionar, te habrán traicionado.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 ¡Ay de ti, que saqueas, y nunca fuiste saqueado; que haces deslealtad, bien que nadie contra ti la hizo! Cuando acabes de saquear, serás tú saqueado; y cuando acabes de hacer deslealtad, se hará contra ti.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 ¡Qué aflicción les espera a ustedes, asirios, que han destruido a otros, pero nunca han sido destruidos! Traicionan a los demás, pero nunca han sido traicionados. Cuando terminen de destruir, serán destruidos. Cuando terminen de traicionar, serán traicionados.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 ¡Ay de ti, salteador que no has sido saqueado, traidor que no has sido traicionado! Cuando hayas terminado tus asaltos, te saltearán, y cuando hayas acabado con tus robos, te pillarán.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 ¡Ay de ti, devastador, nunca devastado, traidor, nunca traicionado! Cuando acabes de devastar, serás devastado, Cuando acabes de traicionar, serás traicionado.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 ¡Ay de ti, que saqueas, y tú no fuiste saqueado; que eres desleal, bien que nadie fue desleal contra ti! Cuando acabes de saquear, tú serás saqueado; y cuando acabes de hacer deslealtad, deslealtad se hará contra ti.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Isaías anunció: «¡Qué mal te va a ir, Asiria! ¡Tú eres el destructor de mi pueblo! Cuando acabes de destruirlo, también tú serás destruido; cuando acabes de traicionarlo, también tú serás traicionado».

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Isaías 33:1
25 Referencias Cruzadas  

pues Yahveh defenderá su causa y despojará a quienes lo despojan.


Ahora bien, cuando Yahveh haya acabado su obra en el monte de Sión y en Jerusalén, castigará el fruto del soberbio corazón del rey de Asiria y la arrogancia de sus ojos altaneros.


aplastaré a Asiria en mi país, en mis montañas la pisotearé, para que se aleje de ellos su yugo y la carga de su hombro sea quitada'.


Al llegar la tarde, mirad: terror repentino; a la mañana ya no existen. Éste es el destino de quienes nos saquean, la suerte de quienes nos despojan.


Una dura visión se me ha revelado: el traidor traiciona, el devastador devasta. ¡Sube, Elam! ¡Asedia, Media! Pongo fin a todo gemido.


Desde los confines de la tierra escuchamos canciones: ¡Honor al justo! Yo digo: '¡Malhadado de mí! ¡Malhadado de mí! ¡Ay de mí! Los traidores traicionan, traman traición los traidores'.


Asiria caerá a espada no humana, espada no humana la devorará. Y si se escapan del filo de la espada sus jóvenes, serán esclavizados.


Ni lo habías oído ni sabido, ni tu oído estaba abierto, porque yo sabía que siempre traicionas y que eres rebelde desde el seno materno.


No tendrán que acarrear leña del campo ni tendrán que ir a recogerla en los bosques, porque encenderán el fuego con las armas. Depredarán a sus depredadores y saquearán a sus saqueadores -oráculo del Señor Yahveh.'


Porque aquel día me enfrentaré a todos tus opresores. Salvaré a la que está coja, recogeré a la descarriada, les daré gloria y renombre en todos los países donde fueron despreciados.


porque tal como juzguéis seréis juzgados, y tal como midáis seréis medidos.


Quien está destinado al cautiverio, al cautiverio vaya. Quien mata a espada, a espada muera. Es la hora de la constancia y de la fe del pueblo santo.


Porque derramaron sangre de santos y de profetas, sangre les has dado a beber. Bien se lo merecen'.


Pues Dios ha puesto en sus corazones que ejecuten el plan divino, que cumplan aquel acuerdo y que entreguen su reino a la bestia hasta que se cumplan las palabras de Dios.


Exclamó entonces Adoni Bézec: 'Setenta reyes, a quienes se les amputaron los pulgares de manos y pies, recogían migajas bajo mi mesa. Dios me paga mi merecido'. Le llevaron a Jerusalén y allí murió.


Pero Dios mandó un espíritu malo de discordia entre Abimélec y los principales de Siquén, hasta el punto de que éstos traicionaron a Abimélec.


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