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Ezequiel 36:37 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

37 'Así dice el Señor Yahveh: aun esto dejaré que me pida la casa de Israel y se lo concederé: multiplicar su población como un rebaño.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

37 Así ha dicho Jehová el Señor: Aún seré solicitado por la casa de Israel, para hacerles esto; multiplicaré los hombres como se multiplican los rebaños.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

37 »”Esto dice el Señor Soberano: estoy dispuesto a escuchar las oraciones de Israel y a aumentar su población como un rebaño.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

37 Esto dice Yavé: Le concederé además esto a las oraciones de la casa de Israel: multiplicaré entre ellos a los hombres tanto como a los animales.

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La Biblia Textual 3a Edicion

37 Así dice Adonay YHVH: Aún permitiré que la casa de Israel me busque para hacerles esto: multiplicaré los hombres como se multiplican los rebaños.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

37 Así dice el Señor Jehová: Aún seré consultado por la casa de Israel, para hacerles esto; los multiplicaré con hombres como un rebaño.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

37-38 »Además, los israelitas llegarán a ser un pueblo muy numeroso, pues así me lo han pedido. Juro que así lo haré. Ahora sus ciudades están desiertas, pero yo haré que vuelvan a llenarse de gente. Así como la ciudad se llenaba de ovejas en los días de fiestas, así se llenará de gente. Entonces reconocerán que yo soy el Dios de Israel».

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Ezequiel 36:37
23 Referencias Cruzadas  

Tau. El anhelo de los pobres tú lo sientes, Señor; confórtalos y atiéndelos, vengando los derechos del huérfano y del débil, y no siembre más terror el hombre de la tierra.


Y es que el Señor habrá reconstruido ya a Sión y habrá dejado ver su gloria,


De ellos saldrá la alabanza y el canto de gente jubilosa. Los multiplicaré y no disminuirán, los honraré y no serán envilecidos.


'Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus ídolos en su propio corazón y han puesto delante de sí mismos la ocasión de su pecado. ¿Permitiré que me consulten?


'Hijo de hombre, habla a los ancianos de Israel y diles: 'Así dice el Señor Yahveh: ¿venís a consultarme? Por mi vida, que no me dejaré consultar por vosotros' -oráculo del Señor Yahveh.


al presentar vuestras ofrendas, hacéis pasar por el fuego a vuestros hijos, os contamináis con vuestros ídolos hasta el día de hoy y, ¿voy a dejarme consultar por vosotros, casa de Israel?' Por mi vida -oráculo del Señor Yahveh-, que no me dejaré consultar por vosotros,


Y las naciones que han quedado en torno vuestro sabrán que yo, Yahveh, he reedificado las cosas destruidas y he replantado lo devastado. Yo, Yahveh, lo he dicho y lo haré.'


Como rebaño de ovejas para ofrendas sagradas, como ovejas en Jerusalén durante las solemnidades, así estarán de llenas de rebaños humanos las ciudades derruidas; y sabrán que yo soy Yahveh.'


a fin de que imploraran la misericordia del Dios del Cielo acerca de aquel misterio y no tuvieran que perecer Daniel y sus compañeros con los demás sabios de Babilonia.


Pero yo reuniré a Jacob todo entero, congregaré al resto de Israel; los agruparé como rebaño en el aprisco, como un hato en medio de sus pastos, allí mugirán lejos de los hombres.


Yo haré fuerte la casa de Judá, salvaré la casa de José; los volveré a casa, porque me apiado de ellos, como si nunca los hubiera rechazado, pues yo soy Yahveh, su Dios, y los escucho.


Yo los diseminé entre los pueblos, pero en lejanas tierras se acordarán de mí; criarán a sus hijos y volverán a casa.


Meteré ese tercio en el fuego: los purificaré como se purifica la plata y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo lo escucharé y diré: 'Éste es mi pueblo'. Y él dirá: 'Yahveh es mi Dios'.'


Yahveh, tu Dios, volverá a traerte al país que poseyeron tus padres y tú lo poseerás; te favorecerá y te multiplicará más que a tus padres.


No os afanéis por nada, sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica, con acción de gracias, vuestras peticiones sean públicamente presentadas a Dios.


Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia, para que obtengamos misericordia y hallemos gracia para ser socorridos en el momento oportuno.


Y ésta es la plena confianza que tenemos en él: que si pedimos algo según su voluntad, nos oye.


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