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Deuteronomio 12:31 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

31 No procedas así con Yahveh, tu Dios, porque ellos hicieron con sus dioses todo lo que Yahveh abomina y detesta e incluso llegaron a quemar en el fuego a sus hijos y sus hijas en honor de sus dioses.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

31 No harás así a Jehová tu Dios; porque toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

31 Tú no adorarás al Señor tu Dios de la manera que las otras naciones rinden culto a sus dioses, llevando a cabo en honor de ellos toda clase de actos detestables que el Señor odia. Hasta sacrifican a sus hijos y a sus hijas en el fuego como ofrenda a sus dioses.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

31 No puedes honrar a Yavé, tu Dios, con las mismas prácticas que esas naciones, ya que hicieron para sus dioses todo lo que Yavé aborrece, e incluso quemaron a sus hijos e hijas en honor de ellos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

31 No harás así a YHVH tu Dios, porque ellos hicieron con sus dioses todo lo que YHVH aborrece, pues aun a sus hijos y a sus hijas queman en el fuego para sus dioses.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

31 No harás así a Jehová tu Dios; porque todo lo que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos e hijas quemaban en el fuego a sus dioses.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

31 No se les ocurra hacer tal cosa, porque a Dios le repugna la manera en que esos pueblos adoran a sus dioses. ¡Hasta queman a sus propios hijos en sus altares!

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Deuteronomio 12:31
24 Referencias Cruzadas  

sino que siguió los caminos de los reyes de Israel, e incluso hizo pasar a su hijo por el fuego conforme a las abominaciones de la gente que Yahveh había expulsado de delante de los israelitas.


los de Avá, un Nibjaz y un Tartac; y los de Sefarváin quemaban a sus hijos en honor de Adramélec y Anamélec, dioses de Sefarváin.


Hizo lo que es malo a los ojos de Yahveh, pues siguió las abominaciones de las naciones que Yahveh arrojó de delante de los israelitas.


Entonces, tomó a su hijo primogénito, el que había de reinar en su lugar, y lo ofreció en holocausto sobre las murallas. Se desató al punto un gran furor entre los israelitas, que se retiraron de allí y se volvieron a su tierra.


Hizo lo que es malo a los ojos de Yahveh, pues siguió las abominaciones de las naciones que Yahveh arrojó de delante de los israelitas.


Igualmente todos los jefes, los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus prevaricaciones, siguiendo todas las abominaciones de los pueblos, y contaminaron el templo de Yahveh, que él se había consagrado en Jerusalén.


En ofrenda inmolaron a demonios sus hijos y sus hijas.


No te dejes arrastrar por la mayoría para hacer el mal, ni violentes la justicia en un proceso por seguir la opinión de la mayoría,


y construyeron los lugares altos de Baal en el valle de Ben Hinón, para ofrecer a sus hijos y a sus hijas a Mólec -cosa que no les mandé, ni se me vino a las mientes que cometieran tal abominación-, haciendo pecar así a Judá.


Han edificado los altos de Tófet, que está en el valle de Ben Hinón, para quemar en el fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no mandé ni me vino a las mientes.


al presentar vuestras ofrendas, hacéis pasar por el fuego a vuestros hijos, os contamináis con vuestros ídolos hasta el día de hoy y, ¿voy a dejarme consultar por vosotros, casa de Israel?' Por mi vida -oráculo del Señor Yahveh-, que no me dejaré consultar por vosotros,


Pondré fin a tu lascivia y a tu prostitución en el país de Egipto; ya no alzarás más tus ojos a ellos ni te acordarás más de Egipto'.'


No permitirás que un hijo tuyo sea pasado por el fuego en honor de Mólec, y no profanarás el nombre de tu Dios. Yo, Yahveh.


No haréis lo que se hace en el país de Egipto, donde habéis vivido, ni lo que se hace en la tierra de Canaán, adonde os voy a introducir; no lo haréis ni seguiréis sus costumbres.


'Dirás a los israelitas: cualquiera de los israelitas o de los extranjeros que moran en Israel que ofreciere un hijo suyo a Mólec morirá sin remisión; el pueblo del país lo lapidará.


¿Querrá, acaso, Yahveh millares de carneros, miríadas de torrentes de aceite? ¿Entregaré a mi primogénito por mi rebeldía al fruto de mis entrañas por mi personal pecado?'


guárdate de dejarte seducir por su ejemplos después de haberlos exterminado delante de ti, y de interesarte por sus dioses, preguntando: '¿Cómo rendían culto a sus dioses? Voy a hacer yo también lo mismo'.


No haréis así con Yahveh, vuestro Dios,


para que no os enseñen a practicar ninguna de las abominaciones a que esta gente se entrega en el culto a sus dioses, y pequéis contra Yahveh, vuestro Dios.


No digas luego en tu corazón, cuando Yahveh, tu Dios, los haya arrojado de tu presencia: 'Por mis méritos me ha hecho entrar Yahveh en posesión de ese país', pues ha sido Yahveh quien ha arrojado delante de ti a esas naciones a causa de su perversidad.


No por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón vas a entrar en posesión de su tierra, sino por la maldad de esas naciones; por eso las expulsará Yahveh, tu Dios, de delante de ti, y para que se cumpla la palabra que Yahveh juró a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob.


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