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2 Samuel 12:19 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

19 Pero David, al ver que sus servidores cuchicheaban entre sí, comprendió que el niño había muerto. Preguntó a sus servidores: '¿Ha muerto el niño?'. Ellos le respondieron: 'Ha muerto'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

19 Mas David, viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

19 Cuando David vio que susurraban entre sí, se dio cuenta de lo que había pasado. —¿Murió el niño? —preguntó. —Sí —le contestaron—, ya murió.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

19 David se dio cuenta de que los servidores cuchicheaban entre sí; comprendió entonces que el niño había muerto y dijo a sus servidores: '¿Murió el niño?' Le respondieron: 'Sí, murió'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

19 Pero viendo David que sus siervos susurraban entre sí, David comprendió que el niño había muerto, y preguntó David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

19 Mas David viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

19 Pero David se dio cuenta de que sus consejeros le ocultaban algo, y comprendió que su hijo ya había muerto. Entonces dijo: —Ya murió el niño, ¿verdad? Y los consejeros le contestaron: —Sí, ya murió.

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2 Samuel 12:19
4 Referencias Cruzadas  

Al séptimo día murió el niño, y los servidores de David temían darle la noticia de la muerte, porque se decían: 'Si cuando el niño estaba vivo le hablábamos y no quería escucharnos, ¿cómo vamos a decirle ahora que ha muerto el niño? ¡Cometerá un desatino!'.


Entonces David se levantó del suelo, se lavó, se perfumó y mudó sus ropas. Luego entró en la casa de Yahveh, donde se postró en oración. Vuelto a su casa, pidió que le sirvieran de comer, y comió.


El espíritu del rey se consumía en deseos de ver a Absalón, pues ya se había consolado de la muerte de Amnón.


No queremos, hermanos, que ignoréis la suerte de los que ya murieron, para que no estéis tristes como están los demás, que no tienen esperanza.


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