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2 Reyes 9:6 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Jehú se levantó y entró en la casa. El joven derramó el aceite sobre su cabeza, mientras le decía: 'Así habla Yahveh, Dios de Israel: yo te unjo por rey del pueblo de Yahveh, de Israel.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 Y él se levantó, y entró en casa; y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: Así dijo Jehová Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre Israel, pueblo de Jehová.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Entonces Jehú dejó a los otros y entró en la casa. Acto seguido, el joven profeta derramó el aceite sobre la cabeza de Jehú y dijo: «Esto es lo que el Señor, Dios de Israel, dice: “Yo te unjo rey del pueblo del Señor, Israel.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Jehú se paró y entró en la casa, entonces el hermano profeta derramó aceite sobre su cabeza diciéndole: 'Esto dice Yavé, Dios de Israel: Te he consagrado como rey del pueblo de Yavé, de Israel.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 Y él se levantó y entró en la casa, y Eliseo derramó el aceite sobre su cabeza y le dijo: Así dice YHVH Dios de Israel: ¡Te he ungido como rey sobre Israel, pueblo de YHVH!°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Y él se levantó, y entró en casa; y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: Así dice Jehová, el Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

6 Entonces Jehú y el profeta fueron a otra habitación. Allí el joven profeta derramó el aceite sobre la cabeza de Jehú y dijo: «El Dios de Israel lo elige a usted para ser rey de su pueblo.

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2 Reyes 9:6
20 Referencias Cruzadas  

Y allí, el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo ungirán por rey de Israel. Haréis sonar la trompeta y gritaréis: '¡Viva el rey Salomón!'.


¡Bendito sea Yahveh, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha puesto en el trono de Israel! Por el amor que Yahveh tiene siempre a Israel te ha constituido rey, para administrar derecho y justicia'.


Ve y di a Jeroboán: 'Así habla Yahveh, Dios de Israel: yo te exalté de en medio del pueblo y te constituí jefe de mi pueblo Israel y


'Puesto que, a pesar de haberte alzado del polvo y de haberte constituido en jefe de mi pueblo Israel, tú has seguido los caminos de Jeroboán, has hecho pecar a mi pueblo Israel y me has irritado con sus pecados,


También ungirás a Jehú, hijo de Numsí, por rey de Israel. Y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel Mejolá, lo ungirás como profeta en lugar tuyo.


Por otra parte, tu siervo está en medio del pueblo que tú elegiste y que es tan numeroso que no se puede contar ni calcular su muchedumbre.


Toma la alcuza de aceite y derrámala sobre su cabeza, diciéndole: 'Así habla Yahveh: yo te unjo por rey de Israel'. Abre luego la puerta y escapa sin detenerte'.


Al llegar, encontró a los jefes del ejército sentados y dijo: 'Tengo un recado para ti, jefe'. Respondió Jehú: '¿Para quién de todos nosotros?'. Respondió él: 'Para ti, jefe'.


Pero estaba de Dios la ruina de Ocozías, cuando éste fue a visitar a Jorán. Porque, así que llegó, salió con Jorán al encuentro de Jehú, hijo de Nimsí, a quien Yahveh había ungido para exterminar la casa de Ajab.


'Yo he establecido a este mi rey sobre Sión, mi monte santo'.


No alcéis a las alturas vuestra frente ni declaméis con la cerviz erguida.


Así dice Yahveh a su ungido, a Ciro, a quien tomé por la diestra, para someter ante él naciones y desatar cinturas de reyes, para abrir ante él los batientes y las puertas no queden cerradas:


Es Él quien cambia los tiempos y los momentos, quien destrona y entroniza a los reyes, quien otorga la sabiduría a los sabios y la ciencia a los inteligentes.


El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, cuya copa llegaba hasta el cielo y se veía desde toda la tierra,


Nada cuentan todos los habitantes de la tierra. Según su querer dispone del ejército del cielo y de los moradores de la tierra. No hay nadie que se oponga a su poder ni le pida cuentas de sus actos.'


Tomó Samuel el frasco del aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl; después le besó y le dijo: '¿No es Yahveh quien te ha ungido por príncipe de su pueblo Israel? Tú regirás al pueblo de Yahveh y lo librarás del poder de los enemigos que le rodean. Y ésta será la señal de que Yahveh te ha ungido por jefe de su heredad:


Yahveh empobrece y enriquece, abate y ensalza.


Él levanta al débil del polvo, y del estercolero saca al indigente, para hacerlo sentar entre los nobles, y para asignarle un trono de honor. Porque de Yahveh son las columnas de tierra, y asentó sobre ellas el orbe.


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