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2 Crónicas 25:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

15 Se encendió entonces la ira de Yahveh contra Amasías y le envió un profeta que le dijo: '¿Por qué has ido a buscar a los dioses de ese pueblo, que no fueron capaces de librar a ese pueblo de tu mano?'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

15 Por esto se encendió la ira de Jehová contra Amasías, y envió a él un profeta, que le dijo: ¿Por qué has buscado los dioses de otra nación, que no libraron a su pueblo de tus manos?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

15 Esto hizo enojar mucho al Señor, quien le envió un profeta para que le preguntara: —¿Por qué acudes a dioses que ni siquiera pudieron salvar a su propio pueblo de tu mano?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

15 Entonces se enojó Yavé contra Amasías y le mandó un profeta a decirle: '¿Por qué has ido a buscar a los dioses de ese pueblo, que no han podido librar de tu mano a su propia gente?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

15 Entonces la ira de YHVH se encendió contra Amasías, y le envió un profeta que le dijo: ¿Por qué has ido en pos de los dioses de un pueblo que no pudo ser librado por ellos de tu mano?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

15 Por lo cual la ira de Jehová se encendió contra Amasías, y envió a él un profeta, que le dijo: ¿Por qué has buscado los dioses de la gente, que no libraron a su pueblo de tus manos?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

15 Dios se enojó mucho con Amasías, y envió un profeta con este mensaje para él: «¿Cómo es posible que ahora adores a dioses que no pudieron vencerte a ti cuando atacaste al pueblo que los adoraba?»

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2 Crónicas 25:15
23 Referencias Cruzadas  

Le salió al encuentro Jehú, hijo de Jananí, el vidente, y dijo al rey Josafat: '¿Por qué tienes tú que prestar ayuda al impío y amar a los que odian a Yahveh? Por eso viene sobre ti la cólera de Yahveh.


Entonces Eliezer, hijo de Dodaías, de Maresá, profetizó contra Josafat diciendo: 'Por haberte aliado con Ocozías, Yahveh destruirá tu obra'. Y efectivamente, las naves naufragaron y no pudieron ir a Tarsis.


Abandonando el templo de Yahveh, Dios de sus padres, sirvieron a las aserás y a los ídolos. La cólera de Dios se cernió sobre Judá y Jerusalén por culpa de ellos.


Entonces el espíritu de Dios se apoderó de Zacarías, hijo del sacerdote Joadá, quien, presentándose ante el pueblo, le dijo: 'Así habla Dios: '¿Por qué traspasáis los mandamientos de Yahveh? Así no podéis prosperar; y puesto que habéis abandonado a Yahveh, él os abandonará''.


A estas palabras del profeta respondió el rey: '¿Te hemos nombrado acaso consejero del rey? Acaba ya, si no quieres que te mate'. Pero el profeta concluyó diciendo: 'Sé que Dios ha resuelto destruirte por haber hecho eso y por no escuchar mi consejo'.


Pero un hombre de Dios se llegó a él y le dijo: '¡Oh rey! No debe ir contigo un ejército de Israel, porque Yahveh no está con Israel, con ninguno de los hijos de Efraín.


Había allí un profeta de Yahveh, llamado Oded, que salió al encuentro del ejército que regresaba a Samaría y les dijo: 'Llevado de su cólera contra Judá, Yahveh, el Dios de vuestros padres, os los ha entregado en vuestras manos, y vosotros los habéis asesinado con un furor que ha llegado hasta el cielo.


Nada son todos los dioses de los pueblos, pues el Señor hizo los cielos.


¡Reuníos y venid! ¡Acercaos todos juntos salvados de las naciones! No entienden los que llevan su ídolo de madera y suplican a un dios que no salva.


Son como espantajo de melonar, que no hablan; hay que llevarlos, porque no pueden andar. No los temáis, pues ni pueden hacer mal, ni está en su poder hacer bien.


¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Sí, esto se te debe; porque entre todos los sabios de las gentes y en todos sus reinos nadie hay como tú.


Así dice Yahveh: '¿Qué culpa hallaron vuestros padres en mí para que de mí se alejaran y caminaran tras la nada, y en nada se convirtieran?'.


Moab se avergonzará de Camós, como la casa de Israel se avergonzó de Betel, en quien confiaba.


De ninguna manera: sino que lo que sacrifican [los gentiles] a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros estéis en comunión con los demonios.


Pues bien, respecto de comer lo inmolado a los ídolos, sabemos que un ídolo no es nada en el mundo; y que no hay más que un solo Dios.


Respondió él: 'Os habéis apoderado del dios que yo fabriqué y de mi sacerdote, y os vais. ¿Qué me queda a mí? ¿Cómo podéis decir: qué te pasa?'.


mientras que, por vuestra parte, no haréis alianza con los habitantes de este país, sino que destruiréis sus altares. Pero vosotros no habéis escuchado mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto?


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