2 Crónicas 14:8 - Biblia Serafín de Ausejo 19758 Salió contra ellos Zéraj, el etíope, con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros, y avanzó hasta Maresá. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19608 Tuvo también Asa ejército que traía escudos y lanzas: de Judá trescientos mil, y de Benjamín doscientos ochenta mil que traían escudos y entesaban arcos, todos hombres diestros. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente8 El rey Asa tenía un ejército de trescientos mil guerreros de la tribu de Judá, armados con grandes escudos y lanzas. También tenía un ejército de doscientos ochenta mil guerreros de la tribu de Benjamín, armados con arcos y escudos pequeños. Ambos ejércitos estaban constituidos por hombres de guerra bien entrenados. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)8 Salió contra ellos Zéraj, el etíope, con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros, y llegó hasta Maresá. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion8 Asa tuvo un ejército de trescientos mil hombres de Judá, que portaban paveses y lanzas, y doscientos ochenta mil de Benjamín, que portaban escudos y tensaban arcos, todos ellos hombres de valor. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)8 Y Asa tenía un ejército de trescientos mil hombres de Judá que traían escudos y lanzas; y doscientos ochenta mil de Benjamín que traían escudos y entesaban arcos; todos estos eran hombres esforzados y valientes. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual8-9 8-9 (7-8) Tiempo después, Zérah, que era de Etiopía, le declaró la guerra a Judá. Al frente de un ejército muy numeroso y de trescientos carros de combate, llegó hasta Maresá, muy cerca de Jerusalén. Aunque Asá tenía un ejército de valientes soldados armados con escudos y lanzas, eran apenas trescientos mil soldados de la tribu de Judá, y doscientos ochenta mil de la tribu de Benjamín. Ver Capítulo |
Reunió luego Amasías a los de Judá y los asentó, según sus casas paternas, bajo jefes de millares y de centenas, por todo Judá y Benjamín. Los empadronó desde los veinte años para arriba, y halló que había trescientos mil hombres escogidos, aptos para la milicia, que podían empuñar la lanza y el escudo.