Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Timoteo 5:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Los presbíteros que desempeñan bien su cargo merecen doble honorario, sobre todo los que trabajan en la palabra y en la enseñanza.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Los ancianos que cumplen bien su función deberían ser respetados y bien remunerados, en particular los que trabajan con esmero tanto en la predicación como en la enseñanza.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Los presbíteros que son buenos dirigentes recibirán doble honor y remuneración, sobre todo los que llevan el peso de la predicación y de la enseñanza.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

17 Los ancianos° que guían° apropiadamente, sean tenidos por dignos de doble honra,° especialmente los que trabajan arduamente en la° palabra y enseñanza.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor; mayormente los que trabajan en la palabra y doctrina.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 Los líderes de la iglesia que hacen bien su trabajo merecen que se les pague el doble, especialmente los que anuncian y enseñan la buena noticia.

Ver Capítulo Copiar




1 Timoteo 5:17
41 Referencias Cruzadas  

Cuando habían pasado, dijo Elías a Eliseo: 'Pide lo que quieras que yo haga por ti antes de que yo sea arrebatado de tu lado'. Respondió Eliseo: 'Que yo tenga doble parte en tu espíritu'.


Hablad al corazón de Jerusalén y proclamadle que se ha cumplido su servicio, que se ha pagado su deuda, que ha recibido de la mano de Yahveh el doble del castigo por todos sus pecados.


Por eso quiero pagar su iniquidad y su pecado con el doble, porque han profanado mi país con los cadáveres de sus ídolos y han llenado mi heredad con sus abominaciones.


Véanse avergonzados mis perseguidores, pero no sea yo avergonzado; sean aterrorizados ellos, pero no sea yo aterrorizado. Trae sobre ellos el día de la desgracia y destrúyelos con doble destrucción.


Volved a la fortaleza, vosotros, los cautivos que tenéis esperanza. Hoy mismo te lo anuncio: te devolveré el doble.


Lo podréis comer en cualquier lugar, vosotros y vuestra familia, porque es vuestro salario por el servicio que prestáis en la tienda del encuentro.


Mirad que os lo he dicho de antemano.


Permaneced, pues, en aquella casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan; porque el obrero tiene derecho a su salario. Y no os mudéis de una casa a otra.


El Señor contestó: '¿Quién es el administrador fiel y sensato a quien el señor pondrá al frente de sus criados, para darles la ración de trigo a su debido tiempo?


Yo os envié a cosechar lo que vosotros no habéis trabajado; otros realizaron su trabajo, y de él os habéis aprovechado vosotros'.


Así lo hicieron, y se la remitieron a los ancianos por medio de Bernabé y de Saulo.


En todo procuré enseñaros con mi ejemplo que así, con fatigas, hay que socorrer a los necesitados y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: 'Hay más felicidad en dar que en recibir''.


No sólo tuvieron con nosotros muchas atenciones sino que, al reembarcar, nos proveyeron de todo lo necesario.


si el de exhortar, que exhorte; el que da, que dé con sencillez; el que preside, que lo haga con solicitud; el que practica la misericordia, que la practique con alegría.


Lo tuvieron a bien y era, además, una deuda que tenían que saldar. Porque si los gentiles han participado de sus bienes espirituales, deben a su vez corresponderles con bienes temporales.


Saludad a Trifena y a Trifosa, que tanto afán ponen en el servicio del Señor. Saludad a la carísima Pérside, que tanto trabajó en el Señor.


Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí; al contrario, he trabajado más que todos ellos, no precisamente yo, sino la gracia de Dios que está conmigo.


Sed deferentes con ellos y con todos los que colaboran y trabajan.


Porque somos colaboradores con Dios; y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.


Siendo, pues, colaboradores suyos, también os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios.


El que recibe la enseñanza de la palabra haga partícipe de todos sus bienes al que le enseña.


y comerá una porción igual a la de los otros, aparte de lo que reciba por la venta de sus bienes patrimoniales.


llevando levantada en alto la palabra de la vida. Esto me servirá de gloria en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano, ni en vano habré trabajado.


Recibidlo, pues, en el Señor, con toda alegría, y tened en estima a hombres como éste;


Y a ti te ruego, mi sincero Sízigo, que les ayudes, ya que ellas me asistieron en la lucha por el evangelio, junto con Clemente y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el Libro de la Vida.


Porque, el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidarse de la iglesia de Dios?


nos fatigamos y luchamos porque hemos puesto nuestra esperanza en Dios vivo, que es salvador de todos los hombres, muy especialmente de los creyentes.


No dejes de cuidar el don que hay en ti y que, mediante intervención profética, se te confirió con la imposición de las manos del presbiterio.


Vigila sobre ti mismo y sobre lo que enseñas. Mantente firme en todo ello, porque, haciéndolo así, te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan.


Si expones estas cosas a los hermanos serás un buen servidor de Cristo Jesús, alimentado con los principios de la fe y con la buena enseñanza que fielmente has seguido.


No admitas querellas contra un presbítero que no estén apoyadas en el testimonio de dos o tres testigos.


Atiende a las viudas que lo son de verdad.


El labrador que brega es el primero que tiene derecho a participar de los frutos.


Proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, increpa, exhorta, con toda comprensión y sin cejar en la enseñanza.


Confiad en quienes os dirigen y obedecedles, pues ellos velan por vuestras almas sabiendo que tienen que rendir cuentas. Así esto será para ellos tarea gozosa, y no llena de angustia, lo cual sería perjudicial para vosotros.


Saludad a todos los que os dirigen y a todo el pueblo santo. Os saludan los de Italia.


Acordaos de los dirigentes que os predicaron la palabra de Dios, reflexionad sobre el remate de su vida, imitad su fe.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos