Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Reyes 22:38 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

38 Lavaron el carro junto al estanque de Samaría. Los perros lamieron su sangre y las meretrices se lavaron en ella, conforme al oráculo que había formulado Yahveh.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

38 Y lavaron el carro en el estanque de Samaria; y los perros lamieron su sangre (y también las rameras se lavaban allí), conforme a la palabra que Jehová había hablado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

38 Después lavaron su carro junto al estanque de Samaria y llegaron los perros y lamieron su sangre en el lugar donde se bañaban las prostitutas, tal como el Señor lo había anunciado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

38 Lavaron el carro en la laguna de Samaría, los perros lamieron la sangre y las prostitutas se bañaron allí, tal como lo había anunciado Yavé.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

38 Y mientras uno lavaba el carro junto al estanque de Samaria (y allí se lavaban las rameras), los perros lamieron su sangre, conforme a la palabra que YHVH había hablado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

38 Y lavaron el carro en el estanque de Samaria; lavaron también sus armas; y los perros lamieron su sangre, conforme a la palabra de Jehová que había hablado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

38 Lavaron el carro en un pozo que había en Samaria, en el que se bañaban las prostitutas. Y los perros lamieron la sangre del rey Ahab. Así se cumplió lo que Dios había dicho.

Ver Capítulo Copiar




1 Reyes 22:38
10 Referencias Cruzadas  

sin que se acabara la harina en la orza, ni se agotara el aceite en la alcuza, conforme al oráculo que Yahveh había pronunciado por medio de Elías.


Y le has de hablar de esta manera: 'Así dice Yahveh: además de haberlo matado, ¿te apropiarás lo suyo?'. Y añadirás: 'Así habla Yahveh: en el mismo lugar en que los perros han lamido la sangre de Nabot, lamerán también la tuya''.


Murió, pues, el rey y fue llevado a Samaría, donde le dieron sepultura.


Y en efecto, murió, conforme al oráculo de Yahveh que había pronunciado Elías. Y como no tenía hijos, le sucedió en el trono su hermano Jorán, en el año segundo de Jorán, hijo de Josafat, rey de Judá.


El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos