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1 Reyes 2:31 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

31 El rey le replicó: 'Haz como él ha dicho: mátalo y entiérralo. Así apartarás de mí y de la casa de mi padre la sangre inocente que él derramó.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

31 Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; mátale y entiérrale, y quita de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

31 «Haz lo que él pide —respondió el rey—. Mátalo allí, junto al altar, y entiérralo. Así se borrará de la familia de mi padre la culpa de los asesinatos sin sentido que cometió Joab.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

31 El rey le dijo: 'Haz como él dice: mátalo y luego entiérralo. Así apartarás lejos de mí y de la casa de mi padre la sangre inocente que derramó Joab.

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La Biblia Textual 3a Edicion

31 Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho: ¡Arremete contra él y sepúltalo! Así quitarás de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

31 Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; mátalo y entiérralo, y quita de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

31 El rey le contestó: —Haz como él dijo. Mátalo y entiérralo. De esa manera ya no seremos culpables por los asesinatos que Joab cometió contra gente inocente.

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1 Reyes 2:31
11 Referencias Cruzadas  

Cuando luego lo supo David, exclamó: 'Yo y mi reino somos inocentes ante Yahveh, para siempre, de la sangre de Abner hijo de Ner.


Caiga ésta sobre la cabeza de Joab y sobre toda la casa de su padre. Que no falte de la casa de Joab quien padezca de flujo, ni leproso, ni quien camine con muletas, ni quien caiga a filo de espada, ni quien carezca de pan'.


Llegó Benaías a la tienda de Yahveh, y le dijo: 'Esto manda el rey: sal'. Pero él contestó: '¡De ningún modo. Aquí moriré!'. Benaías volvió al rey con la respuesta, diciéndole: 'Esto ha dicho Joab y esto ha contestado'.


'¿Es que yo no vi ayer la sangre de Nabot y la de sus hijos? ¡Oráculo de Yahveh! Pero yo te daré tu merecido en este mismo campo. ¡Oráculo de Yahveh!'. Ahora, pues, llévalo y arrójalo en ese campo, conforme a la palabra de Yahveh'.


Pero si alguien se alza contra su prójimo y lo mata con deliberación, hasta de mi altar lo arrancarás y le darás muerte.


El culpable de asesinato corre a la tumba. ¡Que nadie le ayude!


No profanéis la tierra en que vivís; porque la sangre profana la tierra, y la tierra no puede purificarse de la sangre que se derramó en ella sino por la sangre de quien la derramó.


Cuando los nativos vieron el reptil pendiente de su mano, se decían unos a otros: 'Muy criminal debe de ser este hombre cuando, salvado del mar, la justicia divina no le deja seguir viviendo'.


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