Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Reyes 17:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 'Vete de aquí, dirígete al oriente y escóndete en el torrente Querit, que está al este del Jordán.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 «Vete al oriente y escóndete junto al arroyo de Querit, cerca de su desembocadura en el río Jordán.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Sal de aquí y anda al este. Te esconderás en el torrente de Queret, al este del Jordán.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 Apártate de aquí, dirígete al oriente y escóndete junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está delante del Jordán;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 «Vete de aquí, y escóndete en el arroyo Querit, que está al este del río Jordán.

Ver Capítulo Copiar




1 Reyes 17:3
12 Referencias Cruzadas  

Después le habló Yahveh así:


Beberás del torrente, y ya he dado orden a los cuervos para que te alimenten allí'.


Respondió Miqueas. 'Ya lo verás el día en que vayas de alcoba en alcoba para esconderte'.


¡Cuán inmenso es el bien que tienes reservado al que te teme, que dispensas al que a ti acude, enfrente de los hombres!


Mira a tus enemigos agitarse, a los que te aborrecen, levantando la cabeza.


'Vete -dijeron los dignatarios a Baruc- y escondeos, tú y Jeremías; que nadie sepa donde estáis'.


sino que el rey ordenó a Yerajmeel, hijo del rey; a Serayas, hijo de Azriel, y a Selemías, hijo de Abdel, que prendieran a Baruc, el secretario, y a Jeremías, el profeta; pero Yahveh los escondió.


Entonces tomaron piedras para lapidarle; pero Jesús se escondió y salió del templo.


Entonces, los hermanos despidieron a toda prisa a Pablo para que marchara hacia la costa. Silas y Timoteo, mientras tanto, se quedaron allí.


El mundo no los merecía. Caminaban errantes por los desiertos, por las montañas, por las cuevas, por las grutas del país.


Pero se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volara al desierto, a su lugar, donde es alimentada por un tiempo y dos tiempos y medio tiempo, lejos de la presencia de la serpiente.


La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar dispuesto de parte de Dios, para ser allí alimentada durante mil doscientos sesenta días.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos