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1 Reyes 1:20 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 Ahora, mi señor el rey, los ojos de todo Israel están pendientes de ti, esperando que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey, después de él.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 Entre tanto, rey señor mío, los ojos de todo Israel están puestos en ti, para que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey después de él.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Y ahora, mi señor el rey, todo Israel está esperando que usted anuncie quién será el próximo rey.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

20 Mientras tanto todo Israel tiene los ojos fijos en ti, el rey mi señor, para que tú designes a tu sucesor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

20 Y sobre ti, oh rey señor mío, están los ojos de todo Israel para que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey, después de él.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 Entre tanto, rey señor mío, los ojos de todo Israel están sobre ti, para que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey después de él.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20 Todo el pueblo está esperando que Su Majestad diga quién va a reinar después de usted.

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1 Reyes 1:20
11 Referencias Cruzadas  

El espíritu de Yahveh habla por mí, y su palabra está en mi lengua.


Ha ofrecido en sacrificio un gran número de toros, becerros cebados y ovejas y ha invitado a todos los hijos del rey, al sacerdote Abiatar, y a Joab, jefe del ejército; pero no ha invitado a tu siervo Salomón.


Porque puede ocurrir que, cuando mi señor el rey haya descansado con sus padres, yo y mi hijo Salomón seamos considerados como culpables'.


Mira, pues, ahora que Yahveh te ha elegido para que le edifiques una casa que sea su santuario. ¡Sé fuerte y hazlo!'.


Dijo luego el rey David a toda la asamblea: 'Mi hijo Salomón, el único que ha sido elegido por Dios, es joven e inexperto, y la obra es grande, porque no se trata de un palacio para un hombre sino para Yahveh Dios.


¡Oh Dios nuestro! ¿No harás tú justicia contra ellos? Porque nosotros no tenemos fuerza frente a una muchedumbre tan grande como ésa que viene contra nosotros y no sabemos qué hacer. Pero hacia ti volvemos nuestros ojos'.


Igual que ojos de siervo hacia la mano del Señor, como los ojos de la esclava hacia la mano de su dueña, así nuestros ojos hacia el Señor Dios nuestro, hasta que él tenga piedad.


Mis ojos están siempre hacia el Señor, pues él libra de la red mis pasos.


He aquí la piedra que pongo delante de Josué: sobre esta única piedra hay siete ojos. Mirad que yo mismo grabaré su inscripción -oráculo de Yahveh Sebaot- y quitaré la iniquidad de este país en un solo día.


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