Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Corintios 4:1 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Que los hombres sólo vean en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Así que, a Apolos y a mí, considérennos como simples siervos de Cristo, a quienes se nos encargó la tarea de explicar los misterios de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Vean, pues, en nosotros a servidores de Cristo y a administradores de las obras misteriosas de Dios.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

1 Así, considérenos todo hombre como servidores del Mesías y administradores de los misterios de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Téngannos los hombres por ministros de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Ustedes deben considerarnos como simples servidores de Cristo, encargados de dar a conocer los planes que Dios tenía en secreto.

Ver Capítulo Copiar




1 Corintios 4:1
29 Referencias Cruzadas  

Él les respondió: 'A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos; pero a ellos, no.


¿Quién es, pues, el criado fiel y sensato, a quien el señor puso al frente de su servidumbre, para darles la comida a su debido tiempo?


Y él les contestaba: 'A vosotros se os ha concedido el misterio del reino de Dios; pero a ellos, a los de fuera, todo se les dice en parábolas,


según nos los han transmitido los que fueron desde el principio testigos oculares y luego servidores de la palabra,


El Señor contestó: '¿Quién es el administrador fiel y sensato a quien el señor pondrá al frente de sus criados, para darles la ración de trigo a su debido tiempo?


Él les contestó: 'A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de Dios; a los demás, en parábolas, para que: Viendo, no vean; y oyendo, no entiendan.


No quiero, hermanos, para que no presumáis de vosotros mismos, que ignoréis este misterio: que el endurecimiento parcial de Israel se prolongará hasta que entre la totalidad de los gentiles.


Al que puede afianzaros en el evangelio que anuncio y en la proclamación de Jesucristo, según la revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos,


sino un lenguaje de sabiduría misteriosa de Dios, la que estaba oculta y que Dios destinó desde el principio para nuestra gloria;


Pues, ¿qué es Apolo?, ¿qué es Pablo? Unos servidores, por medio de los cuales abrazasteis la fe; y cada uno es según la gracia que le dio el Señor.


si nos calumnian, respondemos con bondad. Hemos venido a ser hasta ahora como basura del mundo, como desecho de todos.


Ahora bien, a los administradores lo que se les exige es que sean fieles.


¿Son servidores de Cristo? Lo diré como quien delira: ¡mucho más lo soy yo! Más en trabajos, más en cárceles, muchísimo más en palizas; y, frecuentemente, en peligros de muerte.


Y si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad. Pero me abstengo, para que nadie me estime en más de lo que en mí ve u oye,


Pues no nos proclamamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús Señor, y a nosotros como a servidores vuestros por amor a Jesús.


Por el contrario, nos acreditamos en toda ocasión como servidores de Dios, con mucha constancia, en tribulaciones, en necesidades, en aprietos,


dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según el benévolo designio que se había formado de antemano


y también por mí, para que Dios ponga su Palabra en mis labios y me conceda anunciar con valentía el misterio del Evangelio,


para que se consuelen sus corazones, caminen unidos en amor y alcancen toda la riqueza de la plenitud de la inteligencia en el profundo conocimiento del misterio de Dios, Cristo,


Rogad también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta a la palabra y así poder anunciar el misterio de Cristo por cuya causa estoy en cadenas,


Sin lugar a dudas, grande es el misterio de la religión: Él ha sido manifestado en carne, justificado en espíritu, visto por ángeles, proclamado entre gentiles, creído en el mundo, ascendido en gloria.


No debe ser neófito, no sea que, infatuado, incurra en la misma condenación en que incurrió el diablo.


para poder guardar con pura conciencia el misterio de la fe.


Porque, como administrador de Dios que es, el obispo tiene que ser irreprochable, no arrogante, ni iracundo, ni bebedor, ni pendenciero, ni codicioso;


Que cada uno ponga al servicio de los demás el don que recibió, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos