Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Corintios 10:33 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

33 Así también yo procuro agradar a todos en todo, sin buscar mi propio provecho, sino el de todos, para que sean salvos.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

33 como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

33 Yo también trato de complacer a todos en todo lo que hago. No hago solo lo que es mejor para mí; hago lo que es mejor para otros a fin de que muchos sean salvos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

33 Hagan como yo, que no busco mi propio interés sino el de los demás, es decir, su salvación, y me esfuerzo por complacer a todos.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

33 como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

33 Como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

33 En todo lo que hago, yo trato de agradar a todas las personas. No busco ventajas para mí mismo, sino que busco el bien de los demás, para que se salven.

Ver Capítulo Copiar




1 Corintios 10:33
12 Referencias Cruzadas  

por ver si con ello logro provocar celos en los de mi raza y así salvar siquiera a algunos de ellos.


así nosotros, aun siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero, por lo que a cada uno respecta, los unos somos miembros de los otros.


Que nadie busque sus propios intereses, sino los del prójimo.


no es grosero, ni busca su interés; no se irrita ni lleva cuenta del mal;


Pero tampoco ahora, que estoy a punto de visitaros por tercera vez, os seré una carga. Pues no busco vuestras cosas, sino a vosotros mismos. No son los hijos los que deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos.


¿Estáis pensando desde hace tiempo que nos estamos defendiendo ante vosotros? ¡Es ante Dios, en Cristo, como estamos hablando! Y todo, amados míos, para edificación vuestra.


¿Pretendo acaso ahora ganarme el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O intento agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.


pues todos buscan sus propios intereses, no los de Cristo Jesús.


queriendo impedirnos predicar a los gentiles para que se salven. Así colman constantemente la medida de sus pecados. Pero al final, la ira descargó de improviso sobre ellos.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos