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Salmos 74:19 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

19 No entregues a las bestias el alma de tu tórtola; y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

19 No entregues a las fieras el alma de tu tórtola, Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

19 No permitas que estas bestias salvajes destruyan a tus tórtolas; no te olvides para siempre de tu pueblo dolido.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

19 No entregues a las fieras el alma que te da gracias, no olvides para siempre la vida de tus pobres.

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La Biblia Textual 3a Edicion

19 No entregues el alma de tu tórtola a las bestias salvajes, No te olvides para siempre de la congregación de tus afligidos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

19 No entregues a las bestias a quienes te bendicen, ni olvides para siempre la vida de tus pobres.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

19 Este pueblo tuyo es frágil como una mariposa; ¡no te olvides de nosotros, ni dejes que nos devoren nuestros feroces enemigos!

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Salmos 74:19
12 Referencias Cruzadas  

Levántate, oh Jehová. oh Dios, alza tu mano, no te olvides de los humildes.


Tu congregación ha morado en ella: De tu bondad, oh Dios, has provisto para el pobre.


Bien que fuisteis echados entre los tiestos, seréis como alas de paloma cubiertas de plata, y sus plumas con amarillez de oro.


Él juzgará a tu pueblo con justicia, y a tus afligidos con juicio.


Porque el pobre no será olvidado para siempre; ni la esperanza de los pobres perecerá eternamente.


Paloma mía, que estás en las hendiduras de la roca, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque dulce es tu voz, y hermoso tu semblante.


He aquí que tú eres hermosa, amada mía, he aquí que tú eres hermosa; tus ojos entre tus guedejas como de paloma; tus cabellos como rebaño de cabras, que se muestran desde el monte de Galaad.


Mas una es la paloma mía, la perfecta mía; Es la única de su madre, la preferida de la que la engendró. La vieron las doncellas, y la llamaron bienaventurada; las reinas y las concubinas, y la alabaron.


¿Quiénes son estos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?


Y dejaré en medio de ti a un pueblo humilde y pobre, los cuales esperarán en el nombre de Jehová.


He aquí yo os envío como ovejas en medio de lobos; sed, pues, sabios como serpientes, y sencillos como palomas.


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