Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Salmos 22:24 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó a Él, le oyó.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

24 Pues no ha pasado por alto ni ha tenido en menos el sufrimiento de los necesitados; no les dio la espalda, sino que ha escuchado sus gritos de auxilio.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

24 porque no ha despreciado ni ha desdeñado al pobre en su miseria, no le ha vuelto la cara y a sus invocaciones le hizo caso.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

24 Porque no menospreció ni rechazó el dolor del afligido, Ni de él ocultó su rostro, Sino que cuando clamó a Él, lo escuchó.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

24 Bendecid al Señor, sus servidores, rendidle vasallaje, estirpe de Jacob, temblad en su presencia, linaje de Israel.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

24 24 (25) Dios recibe a los pobres con los brazos abiertos. Dios no les vuelve la espalda, sino que atiende sus ruegos.

Ver Capítulo Copiar




Salmos 22:24
11 Referencias Cruzadas  

Desde la angustia invoqué a Jehová, y Jehová me respondió, poniéndome en lugar espacioso.


Dios mío, clamo de día, y no me escuchas; y de noche, y no hay para mí reposo.


Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.


Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias.


Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, que libras al afligido del más fuerte que él, y al pobre y necesitado del que lo despoja?


Y no escondas tu rostro de tu siervo; porque estoy angustiado; apresúrate a escucharme.


Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, entregó el espíritu.


El cual en los días de su carne, habiendo ofrecido ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído por su temor reverente.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos