Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Proverbios 21:1 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 El corazón del rey está en la mano de Jehová, como los ríos de agua, Él lo dirige hacia donde quiere.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 El corazón del rey es como un arroyo dirigido por el Señor, quien lo guía por donde él quiere.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Los pensamientos del rey, igual que el agua, corren por donde Yavé los dirige.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

1 Como los repartimientos de las aguas, Así el corazón del rey está en la mano de YHVH, A todo lo que quiere lo inclina.°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Arroyo es el corazón del rey en manos de Yahveh: que él dirige adonde quiere.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 En las manos de Dios los planes del rey son como un río: toman el curso que Dios quiere darles.

Ver Capítulo Copiar




Proverbios 21:1
26 Referencias Cruzadas  

Por el camino que vino se volverá, y no entrará en esta ciudad, dice Jehová.


En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, el cual hizo pregonar por todo su reino, y lo puso también por escrito, diciendo:


Así ha dicho Ciro, rey de Persia: Jehová, el Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá.


Y durante siete días con regocijo celebraron la fiesta de los panes sin levadura, porque Jehová los había alegrado, y había vuelto el corazón del rey de Asiria hacia ellos, para esforzar sus manos en la obra de la casa de Dios, del Dios de Israel.


Te ruego, oh Señor, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo y a la oración de tus siervos, quienes desean temer tu nombre. Prospera a tu siervo hoy, y concédele hallar misericordia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey.


Y me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios del cielo,


Y carta para Asaf, guarda del bosque del rey, a fin que me dé madera para enmaderar los portales del palacio de la casa, y para el muro de la ciudad, y para la casa donde yo estaré. Y el rey me lo otorgó, según la bondadosa mano de mi Dios sobre mí.


Y el rey amó a Esther sobre todas las mujeres, y halló gracia y benevolencia delante de él más que todas las vírgenes; y puso la corona real sobre su cabeza, y la hizo reina en lugar de Vasti.


Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal.


Hizo asimismo que tuviesen misericordia de ellos todos los que los tenían cautivos.


El mar lo vio, y huyó; el Jordán se volvió atrás.


¿Qué te pasa, oh mar, que huyes, y a ti Jordán, que te vuelves atrás?


Tú abriste fuente y río; Tú secaste ríos impetuosos.


Jehová en las alturas es más poderoso que el estruendo de muchas aguas, más que las recias olas del mar.


Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.


Las disposiciones del corazón en el hombre, y la respuesta de la lengua, son de Jehová.


El corazón del hombre piensa su camino; pero Jehová dirige sus pasos.


De Jehová son los pasos del hombre: ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?


He aquí que yo hago una cosa nueva; pronto saldrá a luz: ¿no la sabréis? Aun en la soledad haré camino, y ríos en el desierto.


que dice a las profundidades: Secaos, y yo secaré tus ríos;


Tómalo, y mira por él, y no le hagas mal alguno; sino que harás con él como él te dijere.


Y todos los moradores de la tierra son estimados como nada, y Él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien estorbe su mano y le diga: ¿Qué haces?


y le libró de todas sus aflicciones, y le dio gracia y sabiduría en la presencia de Faraón, rey de Egipto, el cual le puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.


Y el sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de este se secó, para que fuese preparado el camino de los reyes del oriente.


Y el tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se tornaron en sangre.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos