Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Nehemías 4:16 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 Y sucedió que desde aquel día la mitad de mis siervos trabajaba en la obra, y la otra mitad de ellos tenía las lanzas y los escudos, y los arcos y las corazas; y los príncipes estaban detrás de toda la casa de Judá.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 Desde aquel día la mitad de mis siervos trabajaba en la obra, y la otra mitad tenía lanzas, escudos, arcos y corazas; y detrás de ellos estaban los jefes de toda la casa de Judá.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

16 Sin embargo, de ahí en adelante, solo la mitad de los hombres trabajaba mientras que la otra mitad hacía guardia con lanzas, escudos, arcos y cotas de malla. Los líderes se colocaron detrás del pueblo de Judá

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Por ese entonces dije también al pueblo: 'Cada cual junto con su sirviente pasará la noche en Jerusalén. De noche harán guardia y de día estarán en la obra'.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

16 Y desde aquel día, aconteció que la mitad de mis servidores trabajaba en la obra y la otra mitad sostenía las lanzas, los escudos, los arcos y las corazas; y los jefes estaban detrás de toda la estirpe de Judá.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 En aquella ocasión dije también al pueblo: 'Que cada uno, con sus criados, pernocte dentro de Jerusalén, y así haremos la guardia de noche y trabajaremos de día'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

16 16 (10) Desde ese momento, la mitad de nosotros trabajaba en la reconstrucción y la otra mitad permanecía armada con lanzas, escudos, arcos y corazas. Los jefes apoyaban a todos los de Judá

Ver Capítulo Copiar




Nehemías 4:16
8 Referencias Cruzadas  

Y sucedió que cuando oyeron nuestros enemigos que nos habíamos enterado, y que Dios había desbaratado el consejo de ellos, nos volvimos todos al muro, cada uno a su obra.


Los que edificaban en el muro, y los que llevaban cargas y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada.


Y ni yo, ni mis hermanos, ni mis mozos, ni la gente de guardia que me seguía, desnudamos nuestra ropa; cada uno se desnudaba solamente para lavarse.


Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: El que anduviere en el camino de la perfección, este me servirá.


y en medio de él por arriba habrá una abertura, la cual tendrá un borde alrededor de obra de tejedor, como el cuello de un coselete, para que no se rompa.


Todos ellos tienen espadas, son diestros en la guerra; cada uno con su espada sobre su muslo, por los temores de la noche.


Uncid caballos, y subid, vosotros los caballeros, y poneos con yelmos; limpiad las lanzas, vestíos las corazas.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos