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Jeremías 8:5 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 ¿Por qué entonces este pueblo de Jerusalén retrocede con rebeldía perpetua? Se aferran al engaño, rehúsan volver.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 ¿Por qué es este pueblo de Jerusalén rebelde con rebeldía perpetua? Abrazaron el engaño, y no han querido volverse.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Entonces, ¿por qué esta gente continúa en su camino de autodestrucción? ¿Por qué los habitantes de Jerusalén rehúsan regresar? Se aferran a sus mentiras y se niegan a volver.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Pues, ¿por qué este pueblo sigue en su rebeldía, sin querer ceder? Se aferran fuertemente a la mentira y se niegan a convertirse.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 ¿Por qué apostata este pueblo? ¿Es Jerusalem apóstata perpetua? Se aferran al engaño, rehúsan volver.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Pues, ¿por qué este pueblo sigue apostatando? ¿Será Jerusalén una apostasía continua? Se aferran a la mentira, no quieren convertirse.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 Pero este pueblo me abandonó y no quiere volver a mí. La gente de Jerusalén insiste en rechazarme; prefiere a los dioses falsos, y no quiere volver a mí, que soy el Dios verdadero.

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Jeremías 8:5
26 Referencias Cruzadas  

Retén la instrucción, no la dejes; guárdala, porque ella es tu vida.


Si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.


Que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas agradables, profetizad mentiras;


De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es una mentira lo que tengo en mi mano derecha?


Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros, oh Jehová, obra por amor a tu nombre; porque muchas son nuestras rebeliones, contra ti hemos pecado.


¿Se olvidará la virgen de sus adornos, o la desposada de sus atavíos? Pero mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días.


¿Guardará su enojo para siempre? ¿Eternamente lo guardará? He aquí que has hablado y hecho cuantas maldades pudiste.


Como una jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño: así se hicieron grandes y ricos.


Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, pero no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron arrepentirse.


Por tanto, el león de la selva los herirá, los destruirá el lobo del desierto, el leopardo acechará sobre sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere, será despedazado; porque sus transgresiones son muchas, se han aumentado sus deslealtades.


Puse también centinelas sobre vosotros, que dijesen: Escuchad el sonido de la trompeta. Pero ellos dijeron: No escucharemos.


Oye, tierra. He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no han atendido a mis palabras, y han desechado mi ley.


Tu morada está en medio del engaño; de muy engañadores no quisieron conocerme, dice Jehová.


Y todo Israel traspasó tu ley apartándose para no oír tu voz: por lo cual ha caído sobre nosotros la maldición, y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios; porque contra Él pecamos.


No volverá a la tierra de Egipto, sino que el asirio será su rey, porque no se quisieron convertir.


Entre tanto, mi pueblo está inclinado a rebelarse contra mí; aunque ellos invocan al Altísimo, ninguno absolutamente quiere enaltecerle.


Y ahora añadieron a su pecado, y de su plata se han hecho según su entendimiento, estatuas de fundición, ídolos, toda obra de artífices; acerca de los cuales dicen a los hombres que sacrifican, que besen los becerros.


Porque como becerra rebelde se apartó Israel: ¿los apacentará ahora Jehová como a corderos en lugar espacioso?


Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír;


Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.


Examinadlo todo; retened lo bueno.


Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháramos al que habla desde el cielo.


Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga.


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