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Isaías 59:7 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Sus pies corren al mal, y se apresuran para derramar sangre inocente; sus pensamientos, son pensamientos de iniquidad; desolación y destrucción hay en sus caminos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

7 Sus pies corren para hacer lo malo y se apresuran a matar. Solo piensan en pecar; siempre hay sufrimiento y destrucción en sus caminos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Con sus pies corren al mal y se apresuran en derramar la sangre inocente. Sus proyectos son proyectos asesinos, por donde pasan, sólo dejan ruina y calamidades.

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La Biblia Textual 3a Edicion

7 Sus pies corren al mal, Se apresuran a derramar la sangre inocente; Sus pensamientos son pensamientos de iniquidad, Desolación y ruinas hay en sus senderos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Sus pies corren hacia el mal, se apresuran a verter sangre inocente. Sus planes son planes malvados, devastación y ruina hay en sus calzadas.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 Se apresuran a cometer crímenes y corren a derramar sangre inocente; a su paso quedan solo ruinas.

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Isaías 59:7
26 Referencias Cruzadas  

Porque sus pies corren hacia el mal, y se apresuran a derramar sangre.


Abominación a Jehová son los pensamientos del malo; mas las palabras de los puros son agradables.


El pensamiento del necio es pecado; y abominación a los hombres el escarnecedor.


Los ojos altivos, la lengua mentirosa, y las manos que derraman sangre inocente,


el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal,


Mi corazón dará gritos por Moab; sus fugitivos huirán hasta Zoar, como novilla de tres años. Por la cuesta de Luhit subirán llorando, y levantarán grito de quebrantamiento por el camino de Horonaim.


Porque el mezquino hablará mezquindades, y su corazón fabricará iniquidad, para hacer la impiedad y para hablar escarnio contra Jehová, dejando vacía el alma hambrienta, y quitando la bebida al sediento.


Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.


Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.


Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tus términos; sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.


Extendí mis manos todo el día a un pueblo rebelde, que anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos;


Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria.


también yo escogeré sus desvaríos, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron; antes hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que no me agrada.


Mas tus ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar la sangre inocente, y para opresión, y para hacer agravio.


Y fue que cuando llegaron al medio de la ciudad, Ismael, hijo de Netanías los degolló, y los echó dentro de un pozo, él y los hombres que con él estaban.


Es por los pecados de sus profetas, por las maldades de sus sacerdotes, que derramaron en medio de ella la sangre de los justos.


al pobre y necesitado ha oprimido, ha despojado con violencia, no ha restituido la prenda, y ha alzado sus ojos a los ídolos, y ha cometido abominación,


He aquí que los príncipes de Israel, cada uno según su poder, estuvieron en ti para derramar sangre.


Y me dijo: La maldad de la casa de Israel y de Judá es grande sobremanera, pues la tierra está llena de sangre, y la ciudad está llena de perversidad; porque han dicho: Jehová ha dejado la tierra, y Jehová no ve.


Pereció el hombre bueno de la tierra, y ninguno hay recto entre los hombres: todos acechan por sangre; cada uno caza a su hermano con red.


Herodes entonces, al verse burlado de los hombres sabios, se llenó de ira, y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los hombres sabios.


Y vi a la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé maravillado con gran asombro.


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