Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Isaías 31:8 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Entonces el asirio caerá a espada, no de varón; y lo consumirá espada, no de hombre; y huirá de la presencia de la espada, y sus jóvenes serán tributarios.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Entonces caerá Asiria por espada no de varón, y la consumirá espada no de hombre; y huirá de la presencia de la espada, y sus jóvenes serán tributarios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

8 «Los asirios serán destruidos, pero no por las espadas de los hombres. La espada de Dios los golpeará; se dejarán llevar por el pánico y huirán. Los fuertes jóvenes asirios serán llevados cautivos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Asur caerá sin intervención de hombre, una espada no de hombre lo devorará. El huirá ante esa espada, y sus jóvenes serán hechos prisioneros

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

8 Asiria caerá con espada, pero no de hombre, Espada no de mortal la devorará, Y si sus jóvenes escapan de la espada, Llegarán a ser tributarios.°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Asiria caerá a espada no humana, espada no humana la devorará. Y si se escapan del filo de la espada sus jóvenes, serán esclavizados.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 Ese día, Asiria será derrotada, pero no por ningún ser humano. Por causa de la guerra su gente querrá escapar, y sus jóvenes guerreros serán hechos esclavos.

Ver Capítulo Copiar




Isaías 31:8
21 Referencias Cruzadas  

Y vio que el descanso era bueno, y que la tierra era deleitosa; y bajó su hombro para llevar, y sirvió en tributo.


Y Jehová envió un ángel, el cual hirió a todo hombre esforzado y valiente, y a los jefes y capitanes en el campamento del rey de Asiria. Así se volvió con vergüenza de rostro a su tierra; y cuando entró en el templo de su dios, los que habían salido de sus propias entrañas lo mataron a espada.


Pero acontecerá que después que el Señor haya acabado toda su obra en el monte de Sión, y en Jerusalén, castigaré el fruto del corazón soberbio del rey de Asiria, y la gloria de la altivez de sus ojos.


Porque de aquí a muy poco tiempo se acabará mi indignación, y mi enojo para su destrucción.


Y los tomarán los pueblos, y los traerán a su lugar: y la casa de Israel los poseerá por siervos y siervas en la tierra de Jehová: y tomarán cautivos a los que los cautivaron, y señorearán sobre sus opresores.


Que quebrantaré al asirio en mi tierra, y sobre mis montañas lo hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de sus hombros.


Los pueblos harán estrépito como el ruido de muchas aguas; pero Dios los reprenderá, y huirán lejos; serán ahuyentados como el tamo de las montañas delante del viento, y como el polvo delante del torbellino.


Porque huyeron de la espada, de la espada desnuda, del arco entesado, de lo pesado de la batalla.


¿Acaso lo ha herido, como Él hirió a quien lo hirió? ¿O ha sido muerto como los que en la matanza por Él fueron muertos?


Y la multitud de tus extranjeros será como polvo pequeño, y la multitud de los terribles será como tamo que pasa; y será repentinamente, en un momento.


¡Ay de ti, que saqueas, y tú no fuiste saqueado; que eres desleal, bien que nadie fue desleal contra ti! Cuando acabes de saquear, tú serás saqueado; y cuando acabes de hacer deslealtad, deslealtad se hará contra ti.


He aquí que yo doy en él un espíritu, y oirá un rumor, y se volverá a su tierra; y yo haré que en su tierra caiga a espada.


Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada a toda carne; y serán muchos los muertos por Jehová.


Porque este es el día del Señor Jehová de los ejércitos, día de venganza, para vengarse de sus enemigos; y la espada devorará y se saciará, y se embriagará de la sangre de ellos; porque matanza será para el Señor Jehová de los ejércitos, en la tierra del norte, junto al río Éufrates.


Y tú, hijo de hombre, profetiza, y di: Así dice el Señor Jehová sobre los hijos de Amón, y su oprobio. Dirás, pues: La espada, la espada está desenvainada para degollar, para consumir; pulida con resplandor.


Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré en Jehová su Dios: y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos