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Isaías 30:32 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

32 Y en todo lugar por donde pase la vara que Jehová descargará sobre él, será con panderos y arpas, y en batalla de agitación peleará contra ellos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

32 Y cada golpe de la vara justiciera que asiente Jehová sobre él, será con panderos y con arpas; y en batalla tumultuosa peleará contra ellos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

32 Y cuando el Señor los golpee con su vara de castigo, su pueblo celebrará con arpas y panderetas. Él levantará su brazo poderoso y peleará contra los asirios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

32 Una y otra vez recibirá los bastonazos que le pegará Yavé.

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La Biblia Textual 3a Edicion

32 Y cada golpe de la vara justiciera que YHVH descargue en ellos, Será acompañado con panderos y con arpas, Cuando se enfrente contra ellos en la tumultuosa batalla.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

32 y cada pasada de la fusta será un castigo que Yahveh le descarga, al son de tambores y cítaras. En agitadas batallas la combatirá.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

32 Dios la atacará en la guerra, y cuando la destruya, sonarán arpas y tambores.

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Isaías 30:32
20 Referencias Cruzadas  

¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste; y no me lo hiciste saber para que yo te enviara con alegría y con cantares, con tamborín y con arpa?


Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios, para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías, rey de Judá.


Próspero estaba yo, y me desmenuzó; y me arrebató por la cerviz y me despedazó, y me puso por blanco suyo.


Por tanto el Señor, Jehová de los ejércitos dice así: Pueblo mío, morador de Sión, no temas de Asiria. Con vara te herirá, y contra ti alzará su bordón, a la manera de Egipto;


Y Jehová de los ejércitos levantará azote contra él, como en la matanza de Madián en la roca de Oreb; y alzará su vara sobre el mar, como en Egipto.


Y Jehová secará la lengua del mar de Egipto; y con su fuerte viento agitará su mano sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias.


En aquel día los egipcios serán como las mujeres; porque se asombrarán y temerán en la presencia de la mano alzada de Jehová de los ejércitos, que Él agitará sobre ellos.


Y se meterán en las hendiduras de las rocas, y en las cuevas de la tierra, por el temor de Jehová, y por la gloria de su majestad, cuando Él se levante para sacudir la tierra.


He aquí que Jehová vacía la tierra y la deja desierta, y trastorna su faz y dispersa sus moradores.


Cesó el regocijo de los panderos, se acabó el estruendo de los que se alegran, cesó la alegría del arpa.


Vosotros tendréis canción, como en la noche en que se celebra fiesta solemne; y alegría de corazón, como el que va con flauta para venir a la montaña de Jehová, al Poderoso de Israel.


Porque Jehová me dijo de esta manera: Como el león y el cachorro del león ruge sobre su presa, y si se reúne contra él cuadrilla de pastores, no se espantará de sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos; así Jehová de los ejércitos descenderá para pelear por el monte de Sión, y por su collado.


Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en corro de danzantes.


En Edén, en el huerto de Dios estuviste; toda piedra preciosa fue tu vestidura; el sardio, el topacio, el diamante, el berilo, el ónice, el jaspe, el zafiro, la esmeralda, el carbunclo y el oro; los primores de tus tamboriles y flautas fueron preparados en ti el día que fuiste creado.


Y dejaré atónitos sobre ti a muchos pueblos, y sus reyes tendrán horror grande a causa de ti, cuando haga resplandecer mi espada delante de sus rostros, y todos se sobresaltarán en sus ánimos a cada momento en el día de tu caída.


La voz del cual conmovió entonces la tierra; pero ahora ha prometido, diciendo: Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.


De allí vendrás al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entrares allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio, y pandero, y flauta, y arpa, y ellos profetizando:


Y aconteció que cuando ellos volvían, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel a recibir al rey Saúl, cantando y danzando, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música.


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