Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Hechos 9:17 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Y Ananías fue y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Así que Ananías fue y encontró a Saulo, puso sus manos sobre él y dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, quien se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo».

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Salió Ananías, entró en la casa y le impuso las manos diciendo: 'Hermano Saulo, el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

17 Entonces Ananías fue y entró en la casa, y después de imponerle las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, quien se te apareció° en el camino por donde venías, me ha enviado para que recuperes la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Partió, pues, Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: 'Hermano Saulo, el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino que traías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 Ananías fue y entró en la casa donde estaba Saulo. Al llegar, le puso las manos sobre la cabeza y le dijo: «Amigo Saulo, el Señor Jesús se te apareció cuando venías hacia Damasco. Él mismo me mandó que viniera aquí, para que puedas ver de nuevo y para que recibas el Espíritu Santo.»

Ver Capítulo Copiar




Hechos 9:17
36 Referencias Cruzadas  

Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano el que vendisteis para Egipto.


Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron.


y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está a punto de morir; ven y pon tus manos sobre ella para que sea sana, y vivirá.


Y no pudo hacer allí una gran obra, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sus manos sobre ellos.


Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,


Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:


Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la faz del Señor, para preparar sus caminos;


Pero cuando vino este, tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has matado para él el becerro grueso.


Mas era necesario hacer fiesta y gozarnos, porque este, tu hermano, muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.


Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.


La palabra que Dios envió a los hijos de Israel, predicando la paz por Jesucristo; Éste es Señor de todos.


Y habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos, y los enviaron.


Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.


Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.


Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.


Y cuando ellos lo oyeron, glorificaron al Señor, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos de la ley.


Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y Él dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.


Y cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaron la palabra de Dios con denuedo.


A estos presentaron delante de los apóstoles, quienes orando, les impusieron las manos.


Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.


Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y al instante recobró la vista; y levantándose, fue bautizado.


Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió para gloria de Dios.


El primer hombre, es de la tierra, terrenal; el segundo hombre que es el Señor, es del cielo.


Y al último de todos, como por un nacido a destiempo, Él fue visto también por mí.


¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesucristo nuestro Señor? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor?


No descuides el don que está en ti, que te fue dado por profecía con la imposición de las manos del presbiterio.


No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos; consérvate puro.


Por lo cual te aconsejo que avives el don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.


no ya como siervo, sino como más que siervo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.


de la doctrina de bautismos, y de la imposición de manos, y de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno.


Y considerad la paciencia de nuestro Señor por salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito,


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos