Ezequiel 40:42 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)42 Y las cuatro mesas para el holocausto eran de piedra labrada, de un codo y medio de longitud, y codo y medio de ancho, y de altura de un codo; sobre estas ponían los instrumentos con que degollaban el holocausto y el sacrificio. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196042 Las cuatro mesas para el holocausto eran de piedra labrada, de un codo y medio de longitud, y codo y medio de ancho, y de un codo de altura; sobre estas pondrán los utensilios con que degollarán el holocausto y el sacrificio. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente42 También había cuatro mesas de piedra labrada, que se usaban para preparar las ofrendas quemadas; cada una formaba un cuadrado de ochenta centímetros de lado y cincuenta y tres centímetros de alto. Sobre esas mesas se colocaban los cuchillos y demás utensilios para matar a los animales del sacrificio. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)42 Las cuatro mesas para el holocausto eran de piedra tallada de un codo y medio de largo, de uno y medio de ancho y uno de alto. En las mesas se colocaban los instrumentos con los que se degollaban las víctimas para los holocaustos y los diversos sacrificios;' Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion42 Las cuatro mesas para el holocausto eran de piedra labrada, de un codo y medio de largo y un codo y medio de ancho y un codo de altura. Sobre éstas se habrían de poner los utensilios con que se degollaría el holocausto y el sacrificio. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197542 Para el holocausto había, además, cuatro mesas de piedra tallada, de codo y medio de longitud, codo y medio de anchura y un codo de altura. Sobre ellas se colocaban los instrumentos con que se inmolaban los holocaustos y los sacrificios. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual42-43 Además, había otras cuatro mesas cuadradas, labradas en piedra, que medían setenta y cinco centímetros por lado, y cincuenta centímetros de alto. Estas mesas se usaban para las ofrendas quemadas. Sobre ellas se colocaban los instrumentos para matar a los animales, y también la carne de las ofrendas. Alrededor de la parte interior de la sala había unos ganchos dobles, de veinticinco centímetros de largo. Ver Capítulo |