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Ezequiel 34:24 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

24 Y Yo Jehová seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellos. Yo Jehová lo he hablado.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

24 Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

24 Yo, el Señor, seré su Dios y mi siervo David será un príncipe en medio de mi pueblo. ¡Yo, el Señor, he hablado!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

24 Yo, Yavé, seré su Dios, y mi servidor David, su príncipe.

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La Biblia Textual 3a Edicion

24 Y Yo, YHVH, les seré por Dios, y mi siervo David por príncipe entre ellas. Yo, YHVH, he hablado.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

24 Yo, Yahveh, seré su Dios y mi siervo David será príncipe en medio de ellas. Yo, Yahveh, lo he dicho.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

24 Yo soy el Dios de Israel, y David será su gobernante. Les doy mi palabra.

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Ezequiel 34:24
41 Referencias Cruzadas  

Pero yo he puesto a mi Rey sobre Sión, mi santo monte.


Inclinad vuestros oídos, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.


He aquí, que yo lo di por testigo a los pueblos, por líder y jefe a las naciones.


Y de entre ellos saldrán sus nobles, y de en medio de ellos saldrá su gobernador; y le haré llegar cerca, y él se acercará a mí; porque ¿quién es aquel que dispuso su corazón para acercarse a mí? dice Jehová.


sino que servirán a Jehová su Dios, y a David su rey, a quien yo les levantaré.


En aquel tiempo, dice Jehová, yo seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellos serán mi pueblo.


Mas este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y la escribiré en sus corazones; y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.


y ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios.


y diles: Así dice el Señor Jehová: El día que escogí a Israel, e hice juramento a la simiente de la casa de Jacob, y que fui conocido de ellos en la tierra de Egipto, cuando alcé mi mano a ellos y les juré, diciendo: Yo soy Jehová vuestro Dios;


entonces les dije: Cada uno eche de sí las abominaciones de sus ojos, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto. Yo soy Jehová vuestro Dios.


La derribaré, derribaré, derribaré, y ya no será más, hasta que venga Aquél a quien pertenece el derecho, y se la entregaré.


Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres; y vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios.


y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel; y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos.


No se contaminarán ya más con sus ídolos, ni con sus abominaciones, y con ninguna de sus transgresiones; y los salvaré de todas sus habitaciones en las cuales pecaron, y los limpiaré; y ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios.


Y mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un pastor. Andarán en mis decretos y guardarán mis estatutos y los pondrán por obra.


Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres, en ella habitarán ellos, y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David les será príncipe para siempre.


Y estará en ellos mi tabernáculo, y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.


Y de aquel día en adelante sabrá la casa de Israel que yo soy Jehová su Dios.


Es para el príncipe; el príncipe, él se sentará en ella para comer pan delante de Jehová; por el camino del vestíbulo de la puerta entrará, y por el mismo camino saldrá.


Y una porción será para el príncipe de un lado y de otro lado de la oblación de la porción santa, de uno y otro lado, y junto a la posesión de la ciudad, antes de la oblación de la porción santa, y antes de la posesión de la ciudad, desde el lado occidental hacia el occidente, y desde el lado oriental hacia el oriente; y la longitud será de una parte a la otra, desde el límite occidental hasta el límite oriental.


Y del príncipe será lo que quedare a uno y otro lado de la porción santa, y de la posesión de la ciudad, esto es, delante de las veinticinco mil cañas de la porción hasta el término oriental, y al occidente delante de las veinticinco mil hasta el término occidental, delante de las partes dichas será del príncipe; y porción santa será; y el santuario de la casa estará en medio de ella.


Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días.


Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas han sido desde el principio, desde la eternidad.


Levántate, oh espada, sobre el pastor, y sobre el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y se dispersarán las ovejas; y volveré mi mano sobre los pequeñitos.


Y meteré en el fuego la tercera parte, y los refinaré como se refina la plata, y los probaré como se prueba el oro. Invocarán mi nombre, y yo les oiré, y diré: Pueblo mío; y ellos dirán: Jehová es mi Dios.


Y Jesús vino y les habló, diciendo: Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra.


A Éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.


Porque es necesario que Él reine, hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.


Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, y será su Dios.


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