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2 Corintios 5:18 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Jesucristo; y nos dio el ministerio de la reconciliación.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

18 Y todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Todo eso es obra de Dios, que nos reconcilió con él en Cristo y que a nosotros nos encomienda el mensaje de la reconciliación.

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La Biblia Textual 3a Edicion

18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por el Mesías, y nos confió el ministerio de la reconciliación:

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Y todo proviene de Dios que nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos confirió el ministerio de la reconciliación,

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2 Corintios 5:18
29 Referencias Cruzadas  

¡Cuán hermosos son sobre las montañas los pies del que trae buenas nuevas, del que publica la paz, del que trae buenas nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: Tu Dios reina!


Yo creo el fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al que está cerca, dice Jehová; y yo lo sanaré.


Y un cordero del rebaño de doscientos, de los delicados pastos de Israel, para el presente, y para holocausto y para ofrendas de paz, para hacer reconciliación por ellos, dice Jehová el Señor.


Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia eterna, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.


Mas no se comerá ninguna ofrenda por el pecado, de cuya sangre se metiere en el tabernáculo de la congregación para reconciliar en el santuario: al fuego será quemada.


En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa.


y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.


Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.


Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada si no le es dado del cielo.


La palabra que Dios envió a los hijos de Israel, predicando la paz por Jesucristo; Éste es Señor de todos.


Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A Él sea la gloria por siempre. Amén.


Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,


Mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual de Dios nos es hecho sabiduría, justificación, santificación y redención;


Porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace por causa de la mujer; pero todo procede de Dios.


Y hay diversidad de operaciones; pero es el mismo Dios el que hace todas las cosas en todos.


¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Sino ministros por los cuales habéis creído, y eso según lo que a cada uno ha concedido el Señor.


mas para nosotros sólo hay un Dios, el Padre, de quien son todas las cosas, y nosotros en Él; y un Señor, Jesucristo, por el cual son todas las cosas, y nosotros por Él.


en su cuerpo de carne, mediante la muerte; para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de Él;


Por cuanto le era preciso ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel Sumo Sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.


Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.


Y Él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.


En esto consiste el amor; no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.


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