Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Reyes 3:3 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Salomón amaba al Señor y seguía todos los decretos de su padre David; sin embargo, él también ofrecía sacrificios y quemaba incienso en los lugares de culto de la región.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Por este mismo motivo Salomón ofrecía sacrificios en los Lugares Altos y quemaba allí perfumes, a pesar de que amaba a Yavé y seguía los preceptos de David, su padre.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 Y Salomón amaba a YHVH y andaba en los caminos de su padre David, pero brindaba sus sacrificios y ofrendas en los lugares altos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Salomón se mostraba amante de Yahveh y seguía las normas de su padre David, aunque también ofrecía sacrificios y quemaba incienso en los lugares altos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 Salomón amaba a Dios y seguía las instrucciones que le había dado su padre, David. Sin embargo, ofrecía sacrificios y quemaba incienso en los pequeños santuarios.

Ver Capítulo Copiar




1 Reyes 3:3
51 Referencias Cruzadas  

Pero no quitaré todo el reino de sus manos, sino que lo retendré por príncipe todos los días de su vida, por amor a David mi siervo, al cual yo elegí, porque él guardó mis mandamientos y mis estatutos:


Y será que, si prestares oído a todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo seré contigo, y te edificaré una casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel.


Y aconteció que cuando Salomón era viejo, sus esposas inclinaron su corazón tras dioses ajenos; y su corazón no era perfecto para con Jehová su Dios, como lo fue el corazón de su padre David.


Y Salomón hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y no siguió fielmente a Jehová como David su padre.


Porque ellos también se edificaron lugares altos, estatuas e imágenes de Asera en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso:


y rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos;


Y Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre.


Pero los lugares altos no fueron quitados; con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida.


Y anduvo en todos los pecados de su padre, que este había hecho antes de él; y su corazón no fue perfecto para con Jehová su Dios, como el corazón de David su padre.


Por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le mandase se había apartado en todos los días de su vida, salvo en el asunto de Urías heteo.


Y anduvo en todos los caminos de Asa, su padre, sin declinar de ellos, haciendo lo recto en los ojos de Jehová. Con todo eso, los lugares altos no fueron quitados; pues el pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.


Y Josafat hizo paz con el rey de Israel.


Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días.


Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, según que él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has conservado esta tu grande misericordia, que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día.


Ahora pues, Jehová, Dios de Israel, cumple a tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No faltará varón de ti delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, que anden delante de mí como tú delante de mí has andado.


Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos, y guardando sus mandamientos, como el día de hoy.


Y si tú anduvieres delante de mí, como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos,


Con todo eso los lugares altos no fueron quitados; pues el pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.


Y Joás dijo a los sacerdotes: Todo el dinero de las santificaciones que se suele traer a la casa de Jehová, el dinero de los que pasan en cuenta, el dinero por las personas, cada cual según su tasa, y todo el dinero que cada uno de su corazón trae a la casa de Jehová,


Y él hizo lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no como David su padre; hizo conforme a todas las cosas que había hecho Joás su padre.


Con todo eso los lugares altos no fueron quitados; pues el pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.


Con todo eso los lugares altos no fueron quitados; pues el pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos. Él edificó la puerta más alta de la casa de Jehová.


Con todo, los lugares altos no fueron quitados; pues el pueblo todavía sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.


Y si me decís: Nosotros confiamos en Jehová nuestro Dios: ¿no es Este Aquél cuyos lugares altos y altares ha quitado Ezequías, y ha dicho a Judá y a Jerusalén: Delante de este altar adoraréis en Jerusalén?


Él quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y destruyó las imágenes de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que Moisés había hecho, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y le llamó por nombre Nehustán.


Mas con todo eso los lugares altos no fueron quitados de Israel, aunque el corazón de Asa fue perfecto en todos sus días.


Jehová guarda a todos los que le aman; pero destruirá a todos los impíos.


Amad a Jehová todos vosotros sus santos: Jehová guarda a los fieles, y paga abundantemente al que obra con soberbia.


a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los que sacrifican sobre la faz del campo, para que los traigan a Jehová a la puerta del tabernáculo de la congregación, al sacerdote, y los ofrezcan como ofrendas de paz a Jehová.


Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.


Si me amáis, guardad mis mandamientos;


El que tiene mis mandamientos, y los guarda, este es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.


Y sabemos que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a Dios, a los que conforme a su propósito son llamados.


Pero si alguno ama a Dios, el tal es conocido de Él.


Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma;


que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te ordeno hoy para tu bien?


Y será que, si obedeciereis cuidadosamente mis mandamientos que yo os ordeno hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma,


porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos y sus estatutos y sus juicios, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para poseerla.


y que ames a Jehová tu Dios, y obedezcas su voz, y te acerques a Él; porque Él es tu vida y la largura de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, a Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.


Y Jehová tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tu simiente, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.


Y amarás a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas.


Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando hubiere sido probado, recibirá la corona de vida, que el Señor ha prometido a los que le aman.


Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha escogido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?


Y ellas respondiéndoles, dijeron: Sí; he aquí está delante de ti; date prisa, porque hoy ha venido a la ciudad en atención a que el pueblo tiene hoy sacrificio en el lugar alto.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos