Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Hebreos 2:3 - Biblia Reina Valera 2000

3 ¿cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado a ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que [lo] oyeron a él mismo;

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Entonces, ¿qué nos hace pensar que podemos escapar si descuidamos esta salvación tan grande, que primeramente fue anunciada por el mismo Señor Jesús y luego nos fue transmitida por quienes lo oyeron hablar?

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 ¿Cómo, pues, escaparemos nosotros, si despreciamos una salvación tan trascendente? El Señor mismo la proclamó primero y luego la confirmaron aquellos que le oyeron.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 ¿cómo escaparemos nosotros, teniendo en poco° una salvación tan grande?, la cual, comenzando° a ser proclamada por el Señor, nos° fue confirmada por los que lo oyeron a Él,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 ¿cómo podremos nosotros escapar, si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue inaugurada por la predicación del Señor. Los que la escucharon nos la confirmaron a nosotros

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 ¿cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salvación tan grande? La cual, habiendo sido publicada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que le oyeron;

Ver Capítulo Copiar




Hebreos 2:3
42 Referencias Cruzadas  

He aquí oh Dios, salud mía; me aseguraré, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción [es] JAH, el SEÑOR, el cual ha sido salud para mí.


Y dirá en aquel día el morador de esta isla: Mirad qué tal [fue] nuestra esperanza, donde nos acogimos por socorro, para ser libres de la presencia del rey de Asiria, ¿y cómo escaparemos?


Cercana está mi justicia, ha salido mi salud, y mis brazos juzgarán a los pueblos. A mí esperarán las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza.


porque como a vestidura, los comerá polilla, como a lana, los comerá gusano; mas mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salud por siglos de siglos.


He aquí, que el SEÑOR hizo oír hasta lo último de la tierra. Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí que su recompensa con él, y su obra delante de él.


Pero se rebeló contra él enviando sus embajadores a Egipto, para que le diese caballos y mucha gente. ¿Será prosperado, escapará, el que estas cosas hizo? ¿Y el que rompió la alianza, podrá huir?


Pues menospreció el juramento, para invalidar el pacto, cuando he aquí que había dado su mano, e hizo todas estas cosas, no escapará.


¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo evitaréis el juicio del quemadero?


Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, que el Reino de los cielos se ha acercado.


Mas después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea, predicando el Evangelio del Reino de Dios,


tal como nos [lo] enseñaron los que desde el principio [lo] vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra;


y nos alzó [el] cuerno de salud en la Casa de David su siervo,


Entonces él les dijo: ¿Qué [cosas]? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;


Y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio.


comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el día que fue recibido arriba de [entre] nosotros, uno sea hecho testigo con nosotros de su resurrección.


Varones Israelitas, oíd estas palabras: El Jesús Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas y prodigios y señales, que Dios hizo por él en medio de vosotros, como también vosotros sabéis;


Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.


si en alguna manera provocase a celos a mi nación, e hiciese salvos a algunos de ellos.


¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas a los que hacen tales cosas, [y haces las mismas], que tú escaparás del juicio de Dios?


Porque en la sabiduría de Dios, por no haber el mundo conocido a Dios por sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.


que cuando dirán: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores a la mujer encinta; y no escaparán.


Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que el Cristo Jesús vino al mundo para salvar [a] los pecadores, de los cuales yo soy el primero.


Porque la gracia de Dios que trae salvación, se manifestó a todos los hombres.


Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,


¿No son todos espíritus servidores, enviados en servicio por amor de los que son los herederos de la salud?


en estos postreros tiempos nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó por heredero de todo, por el cual asimismo hizo los siglos;


Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos [escaparemos] nosotros, si desecháramos al que habla desde los cielos.


Temamos, pues, alguna vez, [que] dejando la promesa de la entrada en su Reposo, parezca alguno de vosotros haberse apartado.


Apresurémonos, pues, de entrar en aquel Reposo, que ninguno caiga en semejante ejemplo de incredulidad.


en la cual consumado, fue hecho causa de eterna salud a todos los que le obedecen;


así también el Cristo es ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; la segunda vez se manifestará para salud a los que sin pecado lo esperan.


Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado [bien], y nuestras manos han tocado de la Palabra de vida;


Mas vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes han sido dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesús, el Cristo;


y clamaban a alta voz, diciendo: Salvación al que está sentado sobre el trono de nuestro Dios, y al Cordero.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos