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Nehemías 6:13 - Biblia Reina Valera 1960

13 Porque fue sobornado para hacerme temer así, y que pecase, y les sirviera de mal nombre con que fuera yo infamado.

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Más versiones

Biblia Nueva Traducción Viviente

13 Ellos esperaban intimidarme y hacerme pecar. De esa forma podrían acusarme y desacreditarme.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

13 Era para que tuviera miedo y cometiera un pecado haciendo lo que me decía. Esto habría dado motivo para perder mi reputación y avergonzarme.

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La Biblia Textual 3a Edicion

13 Porque él había sido sobornado para atemorizarme, a fin de que yo actuara de ese modo y pecara, y así tener motivo para difamarme.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

13 Él estaba vendido para que yo, llevado del pánico, lo hiciera así y cometiera un error. Esto les daría pie para difamarme y burlarse de mí.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

13 Porque fue sobornado para que yo fuese intimidado e hiciese así, y que pecase, y les sirviese de mal nombre con que fuera yo infamado.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

13 Querían asustarme para hacerme pecar, y así acusarme de ser una mala persona.

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Nehemías 6:13
24 Referencias Cruzadas  

Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado.


en la cual estaba escrito: Se ha oído entre las naciones, y Gasmu lo dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros; y que por eso edificas tú el muro, con la mira, según estas palabras, de ser tú su rey;


De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro.


El hombre que lisonjea a su prójimo, Red tiende delante de sus pasos.


Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento.


Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes.


¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado a la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? ¿No he guardado silencio desde tiempos antiguos, y nunca me has temido?


Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos.


Y dijeron: Venid y maquinemos contra Jeremías; porque la ley no faltará al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta. Venid e hirámoslo de lengua, y no atendamos a ninguna de sus palabras.


Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza.


Y tú, hijo de hombre, no les temas, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y espinos, y moras con escorpiones; no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde.


Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.


Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra.


Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte,


Y pusieron testigos falsos que decían: Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar santo y contra la ley;


Mas lo que hago, lo haré aún, para quitar la ocasión a aquellos que la desean, a fin de que en aquello en que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros.


Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.


Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.


palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.


y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.


Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.


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