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Hechos 10:33 - Biblia Reina Valera 1960

33 Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado.

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Más versiones

Biblia Nueva Traducción Viviente

33 Así que te mandé a llamar de inmediato, y te agradezco que hayas venido. Ahora, estamos todos aquí, delante de Dios, esperando escuchar el mensaje que el Señor te ha dado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

33 Te mandé a buscar en seguida y tú has tenido la amabilidad de venir. Ahora estamos todos aquí, en la presencia de Dios, dispuestos a escuchar todo lo que el Señor te ha ordenado.

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La Biblia Textual 3a Edicion

33 Así que, enseguida envié a ti, y tú hiciste bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí delante de Dios para oír todo lo que el Señor° te ha ordenado.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

33 Al instante mandé a buscarte, y tú has tenido la amabilidad de venir. Aquí estamos ahora todos nosotros en presencia de Dios para escuchar todo lo que el Señor te haya ordenado'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

33 Así que enseguida envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha encomendado.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

33 »Enseguida envié a mis mensajeros, y tú has aceptado muy amablemente mi invitación. Todos estamos aquí, listos para oír lo que Dios te ha ordenado que nos digas, y estamos seguros de que él nos está viendo en este momento.

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Hechos 10:33
20 Referencias Cruzadas  

En Judá también estuvo la mano de Dios para darles un solo corazón para cumplir el mensaje del rey y de los príncipes, conforme a la palabra de Jehová.


Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,


El corazón del entendido adquiere sabiduría; Y el oído de los sabios busca la ciencia.


Como zarcillo de oro y joyel de oro fino Es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.


Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.


Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.


De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.


Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro, el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará.


Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,


Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán.


Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.


y no me despreciasteis ni desechasteis por la prueba que tenía en mi cuerpo, antes bien me recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús.


Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?


Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.


Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;


Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.


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